El Ayuntamiento de Girona estudiará restringir la circulación en la plaça de Catalunya a residentes y vehículos de mercancías después del consenso alcanzado en el proceso participativo abierto en marzo con 42 entidades y asociaciones. El acceso se controlará con una cámara en el vial este, en la intersección con el carrer del Carme.
La propuesta deja fuera la peatonalización completa de la plaza, una opción que por ahora queda descartada tras las quejas vecinales y de comerciantes por la prueba piloto aplicada entre el 16 de septiembre y el 11 de noviembre de 2024 en el vial oeste. En su lugar, el consistorio plantea un filtro de entrada con el que prevé rebajar el tráfico diario de 4.000 a 1.000 vehículos.
La cámara limitará el paso a vecinos de calles concretas
El sistema solo permitirá entrar a vehículos de personas empadronadas en la plaça de Pompeu Fabra, la plaça de Catalunya, la avinguda de Sant Francesc y el carrer del Carme a partir del pont de l'Areny. También incluirá a residentes de las áreas de influencia de Pedreres-Fora Muralla y Torre Gironella.
Isaac Sánchez, regidor de Mobilitat i Espai Públic, situó en esa restricción la principal herramienta para rebajar la intensidad de tráfico en uno de los puntos centrales de la ciudad. El ayuntamiento deberá concretar todavía la viabilidad técnica del sistema, las áreas de influencia y los criterios de autorización antes de activarlo.
Después llegarán la campaña informativa y la apertura del plazo de solicitudes para los vehículos autorizados. La implantación será progresiva.
"Se enmarca en la estrategia municipal de pacificación y renaturalización urbana para avanzar hacia una ciudad más sostenible y amable para las personas" - Isaac Sánchez, regidor de Mobilitat i Espai Públic, Ayuntamiento de Girona
El vial sur pasará a tener doble sentido de salida
La reorganización del tráfico incluirá un doble sentido en el vial sur para facilitar la salida de vehículos hacia el passeig General Mendoza. Para los coches que lleguen desde el carrer del Carme, la ruta más directa será girar por el pont de l'Areny.
El plan también prevé cambios en el reparto del espacio. El ayuntamiento habilitará un aparcamiento para bicicletas y bicicletas de carga junto a la estación de Girocleta, una actuación que implicará la pérdida de plazas para motocicletas y que se compensará con nuevas reservas alrededor de la plaza.
Además, el consistorio liberará el entorno de la plaça de Pompeu Fabra donde ahora hay plazas para personas con movilidad reducida y motocicletas. Las plazas de movilidad reducida se reubicarán en una zona próxima.
Otra de las medidas en estudio afecta a la parada de taxis de la avinguda de Sant Francesc, que el ayuntamiento quiere trasladar al vial oeste de la plaza. El espacio actual pasaría a destinarse a carga y descarga.
Las obras de la plaza no arrancarán hasta finales de año
La reordenación del tráfico convivirá todavía con las obras de refuerzo estructural de la plaça de Catalunya, que siguen en marcha y han obligado a aplicar medidas cautelares. Esas limitaciones se levantarán de forma parcial cuando terminen esos trabajos.
Según detalló Isaac Sánchez, el ayuntamiento no unirá esas obras con las próximas actuaciones previstas para reparar el firme en las plaças de l'Hospital y Pompeu Fabra. Los trabajos en la plaça de Catalunya no comenzarán hasta finales de año.
En un comunicado, el alcalde de Girona, Lluc Salellas, afirmó que el proceso participativo representa un "paso importante" para transformar la plaça de Catalunya en un "espacio pensado para las personas", manteniendo la accesibilidad y los usos necesarios del día a día.