La justicia en las comarcas de Girona afronta una falta de personal que coincide con la entrada en vigor del nuevo modelo organizativo previsto por la ley de eficiencia. El cambio ha eliminado refuerzos que los órganos judiciales venían usando de forma estable y ha agravado la sobrecarga en una demarcación que arrastra vacantes y juzgados con problemas de espacio.
La paradoja la resume la propia cúpula judicial catalana. Mercè Caso, presidenta del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, sostiene que el sistema de tribunales de instancia es un "buen modelo" sobre el papel, pero añade que ha chocado con una plantilla "insuficiente" y con una reorganización que ha retirado apoyos antes considerados casi estructurales.
Veinte de las 84 plazas de juez siguen en manos de sustitutos
Adolfo García Morales, presidente de la Audiència de Girona, expuso que 20 de las 84 plazas de juez de la demarcación están ocupadas por sustitutos y no por titulares. En su diagnóstico, resulta "horripilante" mantener tantas "sillas vacías" en unos órganos que ya trabajan con carga elevada.
La presión se nota con especial intensidad en la jurisdicción civil. Desde la pandemia, las secciones civiles de la Audiència han pasado de 200 a más de 600 asuntos por magistrado, una cifra que triplica el volumen anterior y que concentra buena parte del atasco.
Además de pedir más plazas, la sala de gobierno del TSJC mantiene su reclamación de un complemento económico para jueces y magistrados destinados en Cataluña. El argumento es que el mayor coste de la vida dificulta consolidar plantilla y favorece la movilidad de quienes están en su primer destino.
La falta de estabilidad no afecta solo a Girona capital. El tribunal también ha fijado entre sus prioridades una nueva plaza en Figueres, otra en Santa Coloma de Farners, otra en Olot y dos más en la sección civil del tribunal de instancia de Girona, dentro de un paquete de nueve nuevas plazas para toda la demarcación.
El TSJC pide nueve plazas, pero la nueva promoción no llegará hasta 2027
Mercè Caso explicó que la voluntad del ministerio es publicar esas nueve plazas a lo largo del año. Aun así, advirtió de que el problema ya no se limita a autorizar nuevos destinos, sino a encontrar quién pueda ocuparlos en un sistema con déficit de efectivos.
El TSJC ha reclamado al Estado una convocatoria extraordinaria de oposiciones para ampliar la plantilla de jueces, también por la vía del cuarto turno. La urgencia tiene una fecha de fondo, porque la próxima promoción salida de la escuela judicial no estará disponible hasta principios de 2027.
Durante la transición al nuevo esquema de tribunales de instancia y oficinas judiciales, Caso también ha señalado que se han recortado refuerzos que antes eran prácticamente estructurales. El Departament de Justícia se ha comprometido a devolverlos, aunque ese retorno todavía no se ha materializado.
Santa Coloma de Farners seguirá dividida entre dos sedes hasta 2030
Uno de los ejemplos más claros de las carencias materiales está en Santa Coloma de Farners. La sala de gobierno del TSJC denunció que los juzgados trabajan en "dos edificios inaceptables" y subrayó que ambas sedes ni siquiera están cerca entre sí.
La ley de eficiencia mantiene los partidos judiciales, pero sustituye el modelo tradicional por tribunales de instancia con organización colegiada y oficinas judiciales que concentran servicios comunes. En Girona, esa reforma llega mientras persisten déficits de personal y problemas de infraestructura en distintos puntos de la demarcación.
En el caso de Santa Coloma de Farners, el calendario oficial del Departament de Justícia sitúa el inicio de las obras del nuevo edificio judicial en el primer semestre de 2028 y su entrada en servicio en 2030.