Girona ha encadenado en 2026 tres meses seguidos de episodios meteorológicos distintos y solapados, con un enero de lluvias, nieve y temporal marítimo, un febrero marcado por vendavales severos y un marzo con una DANA de lluvias intensas y nuevas tramontanadas. La sucesión de temporales ha dejado registros muy por encima de lo habitual en varios puntos de la demarcación y ha vuelto a poner el foco en la recurrencia de los fenómenos extremos.
Enero cerró como uno de los más lluviosos de la serie
La AEMET calificó enero de 2026 en Catalunya como un mes muy húmedo. La precipitación media fue de 137 milímetros, el 292% del valor de referencia, y se situó como el cuarto enero más lluvioso desde el inicio de la serie. En Girona, los acumulados fueron especialmente altos en L"Estartit con 224 milímetros, Girona Sant Daniel con 219,5 y Castelló d"Empúries con 182,4.
En el Empordà hubo zonas que superaron el 450% del valor normal de precipitación durante ese mes. El Meteocat atribuye este comportamiento al dominio de las bajas atlánticas y de la circulación zonal del oeste, en un contexto de gran dinamismo atmosférico.
Entre el 16 y el 20 de enero se registró un episodio de precipitación extensa en Catalunya. Dentro de ese tramo, los días 18 y 19 un temporal de levante golpeó sobre todo la Costa Brava, donde puntualmente se superaron los 200 milímetros en 24 horas. Después, entre el 24 y el 28 de enero, otra depresión dejó más de 50 milímetros en el Alt Empordà.
La nieve complicó el Pirineo y dejó espesores muy altos
Enero también estuvo acompañado de nieve en el Pirineo. El Meteocat sitúa una nevada los días 9 y 10 y otra entre el 16 y el 20. Durante este último episodio se acumuló más de medio metro en la alta montaña pirenaica.
A finales de mes, la AEMET midió 230 centímetros de nieve en Vallter 2000 y 148 centímetros en Núria. Pocos días después, el Meteocat consignó 144 centímetros en Núria, récord de su serie, y 280 centímetros en Vallter. La nieve llegó a complicar el acceso a Vallter durante el temporal de levante.
Febrero cambió la lluvia por temporales severos de viento
El dinamismo atmosférico no se frenó en febrero. La AEMET señala que el principal impacto en Catalunya vino de los temporales de viento asociados a las borrascas NILS, ORIANA y PEDRO. Entre el 10 y el 19 de febrero se encadenaron episodios de viento fuerte, en un periodo que el informe describe como de temporales severos y de actividad atmosférica extraordinaria aquella temporada.
El 14 de febrero, con la borrasca ORIANA, se registró una racha de 172 kilómetros por hora en Portbou. Dos días antes, el 12 de febrero, el Govern limitó la movilidad innecesaria y suspendió la actividad educativa y asistencial no urgente ante un riesgo extremo de vendavales. Ese mismo día, la línea R11 quedó interrumpida entre Girona y Maçanet Massanes por la caída de un árbol, y un hombre herido en Sant Pau de Segúries ingresó en estado grave en el hospital Trueta.
Frente a los excesos de enero, febrero dejó precipitaciones muy escasas en el interior de Girona y déficit pluviométrico en buena parte de la demarcación. En el aeropuerto de Girona, la temperatura media mensual fue de 11,2 grados.
Marzo trajo una DANA y dos tramontanadas con caída de árboles
Marzo volvió a girar el patrón. El Meteocat lo describe como un mes marcado por el dominio del flujo zonal de oeste a este y por perturbaciones aisladas en altura, con una DANA que entre el 5 y el 8 de marzo dejó más de 200 milímetros en sectores de la Garrotxa y del Alt Empordà.
En ese episodio se recogieron 260,9 milímetros en Lliurona, 229,3 en Santa Pau y 202,2 en Batet de la Serra. En el conjunto del mes, los registros más destacados en Girona fueron 318,3 milímetros en Lliurona, 264,4 en Santa Pau, 253,5 en Sant Pau de Segúries, 245,1 en Molló Fabert, 237,4 en Batet de la Serra, 225,8 en la Vall de Bianya y 225,4 en Mieres.
Marzo incluyó además dos tramontanadas, los días 15 y 29, con caída de centenares de árboles en el territorio. El Meteocat destaca que se superaron los 100 kilómetros por hora en varios puntos. El boletín climático de ese mes concreta 167,4 kilómetros por hora en Portbou coll dels Belitres el día 15 y 168,5 el día 29.
Un patrón que encaja en el peso creciente de los desastres meteorológicos
La sucesión de temporales en Girona coincide con la tendencia que recoge el estudio 75 años de desastres en España, elaborado por la Universidad de Oviedo, que analiza 550 desastres. Ese trabajo señala que los fenómenos hidrometeorológicos y climatológicos representan aproximadamente el 39% del total. También sitúa la media anual en 20,2 desastres entre 2011 y 2020 y en 14,2 entre 2021 y 2025.
En Girona, el arranque de 2026 deja de momento una secuencia poco habitual por su continuidad y por la variedad de episodios, con lluvia extrema, nieve persistente y vendavales en apenas tres meses.