La madrugada del domingo 29 de marzo de 2026 volverá el horario de verano en toda la Unión Europea. El cambio se hará a las dos de la madrugada, momento en el que el reloj pasará directamente a marcar las tres, de modo que habrá que adelantar una hora los relojes.
La medida seguirá vigente, al menos, hasta 2026, dentro del sistema de cambios estacionales que se aplica en el conjunto de la UE. El objetivo que se mantiene sobre la mesa es reducir el gasto energético mediante un mayor aprovechamiento de las horas de sol.
Un ajuste que se mantiene pese al debate abierto
El cambio horario se implantó hace casi 50 años para dar cumplimiento a una directiva europea orientada al ahorro energético. Desde entonces, el paso al horario de verano se realiza el último domingo de marzo y el regreso al de invierno, meses después, forma parte del calendario habitual.
El debate sobre su continuidad, sin embargo, sigue abierto. En una encuesta no vinculante realizada en Europa, el 64% de los participantes apostó por mantener de forma permanente el horario de verano. Pese a ello, las negociaciones para fijar una hora estable durante todo el año continúan bloqueadas por la falta de consenso entre los distintos países.
El Gobierno quiere plantear el fin del cambio estacional
El pasado octubre, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció su intención de proponer en la Unión Europea el fin del cambio de hora estacional. En sus declaraciones defendió que esta práctica ha perdido utilidad.
"Ya no tiene ningún sentido" - Pedro Sánchez, presidente del Gobierno
"Apenas permite ahorrar energía y tiene un impacto negativo en la salud de la gente" - Pedro Sánchez, presidente del Gobierno
La propuesta, por ahora, choca con la falta de acuerdo a escala europea, lo que mantiene vigente el sistema actual de adelantar y atrasar los relojes dos veces al año.
El impacto en la salud suele ser leve y pasajero
Desde el ámbito médico, el neurólogo del Hospital Clínic de Barcelona Cales Gaig ha explicado que este ajuste horario altera el ritmo circadiano, aunque de manera limitada y durante poco tiempo.
"De forma leve y en 24 horas nuestro cerebro se adapta" - Cales Gaig, neurólogo del Hospital Clínic de Barcelona
"Es como un pequeño jet lag que dura un día" - Cales Gaig, neurólogo del Hospital Clínic de Barcelona
Así, salvo cambios de última hora en el marco europeo, la cita seguirá marcada en el calendario y en la madrugada del 29 de marzo de 2026 tocará dormir una hora menos para entrar en el horario de verano.