Una aurora quedó registrada la noche del 20 al 21 de marzo desde Santa Bàrbara, entre Sadernes y Oix, en la Alta Garrotxa, en una imagen tomada por Joel Buyé, astrofotógrafo aficionado y vecino de Vilademuls. La fotografía captó en una sola escena la franja rojiza sobre el horizonte norte y el giro de las estrellas en un cielo especialmente oscuro.
La toma se hizo en una única exposición de 8.195 segundos, es decir, 2 horas y 15 minutos. Buyé inició la fotografía hacia la medianoche y la exposición se alargó hasta las dos y media de la madrugada, mientras descansaba dentro del coche después de dos noches seguidas buscando cielos limpios.
Una salida prevista para fotografiar la luz zodiacal
El plan inicial no era captar una aurora. Buyé había subido a Santa Bàrbara con dos compañeros para fotografiar la luz zodiacal, un fenómeno que puede observarse en noches especialmente limpias. La salida coincidía además con luna nueva, una condición favorable para la astrofotografía porque reduce la claridad del cielo.
Antes de activar la exposición larga, Torky Checa advirtió un tono rojizo en el horizonte norte. Buyé también lo detectó en varias imágenes de prueba tomadas con una cámara muy sensible. A partir de ese indicio decidió hacer una circumpolar, una fotografía de larga exposición pensada para dibujar el rastro de las estrellas alrededor del polo.
La idea inicial era dejar la cámara trabajando durante una hora, pero el tiempo se alargó mucho más de lo previsto.
"Me dormí literalmente" - Joel Buyé, astrofotógrafo aficionado
El color apareció con claridad al revisar la imagen
Fue al revisar el material cuando Buyé comprobó con claridad la presencia de la aurora. Al editar la fotografía y realzar de forma global el rojo, el color apareció definido sobre la línea de montaña. El resultado reúne dos elementos en una sola noche, el movimiento circular de las estrellas sobre el cielo de la Alta Garrotxa y la franja rojiza de la aurora en el horizonte.
El aficionado ya había fotografiado un episodio similar hace dos años, una experiencia que le ayudó a identificar que aquel tono no correspondía a un cielo habitual. Esa referencia previa fue clave para interpretar correctamente lo que estaba viendo en las pruebas antes de dejar la cámara trabajando.
Una técnica exigente en entornos sin contaminación lumínica
Buyé explica que muchas fotografías de trazas de estrellas se hacen hoy uniendo múltiples imágenes cortas con programas de edición, pero él prefiere trabajar con una sola exposición. Es una técnica más exigente y depende de cielos muy oscuros como los de Santa Bàrbara, ya que en zonas con más luz artificial la imagen quedaría sobreexpuesta.
Joel Buyé lleva unos seis años dedicado de forma más seria a la astrofotografía y al astropaisaje. También participa en el programa Revelant l"Univers de Ràdio Banyoles junto a Torky Checa, Àngel Fajardo y Noemí Leon. La imagen tomada en la Alta Garrotxa deja ahora una escena poco habitual en Cataluña y documenta una noche en la que el cielo ofreció mucho más de lo que el grupo había ido a buscar.