La provincia de Girona concentra 13 puntos negros de la Red de Carreteras del Estado y todos están en la N 260, según un informe de Automovilistas Europeos Asociados elaborado con datos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. En esos 13 tramos se registraron 66 accidentes con víctimas y 86 víctimas entre 2020 y 2024.
El estudio sitúa el foco principal en varios puntos de la demarcación gerundense, con especial peso en la collada de Toses, dentro del término municipal de Alp. Allí se localizan algunos de los índices de peligrosidad más altos de toda España pese a una intensidad media diaria de 275 vehículos.
La collada de Toses concentra los índices más altos
El tramo gerundense con el Índice de Peligrosidad Medio más elevado está en el punto kilométrico 165 de la N 260, en Alp, en plena collada de Toses. Ese segmento ocupa el cuarto lugar del ranking estatal con un IPM de 852,4.
También en Alp, el punto kilométrico 161 aparece en el octavo puesto de la clasificación estatal con un IPM de 639,3. En el puesto 24 figura el kilómetro 67, en Sales de Llierca, con un IPM de 312,9. En total, seis tramos de Girona están entre los 50 primeros de España por peligrosidad.
En la Cerdanya, la mayor concentración se sitúa precisamente en el entorno de la collada de Toses, donde el informe incluye los kilómetros 156, 161, 165 y 167, todos en Alp.
Vilanant encabeza los tramos con más siniestros
Si se atiende al volumen de accidentes y víctimas, el tramo más afectado de Girona es el del punto kilométrico 45, en Vilanant. Ese sector acumuló 20 accidentes con víctimas y 30 víctimas, lo que lo convierte en el punto con mayor siniestralidad de la provincia dentro del informe.
El punto kilométrico 85, en la Vall de Bianya, registró 14 accidentes y 15 víctimas. El kilómetro 18, en Llançà, sumó 11 accidentes y 15 víctimas.
Por comarcas, en el Alt Empordà aparecen los kilómetros 18 de Llançà y 45 de Vilanant. En la Garrotxa, los kilómetros 67 de Sales de Llierca y 85 de la Vall de Bianya. En el Ripollès, el informe incorpora los tramos de los kilómetros 132 y 133 en Ribes de Freser, 139 y 175 en Planoles y 141 en Toses.
Girona reúne cerca del 29% de los puntos negros catalanes
En Cataluña, el informe localiza 45 tramos especialmente conflictivos, con 562 accidentes con víctimas y 752 víctimas. Girona concentra cerca del 29% de esos puntos negros, además de alrededor del 11,7% de los accidentes con víctimas y el 11,4% de las víctimas.
Para identificar los segmentos más problemáticos, el estudio selecciona tramos de un kilómetro con un Índice de Peligrosidad Medio igual o superior a 82. Ese umbral equivale a una peligrosidad al menos diez veces superior a la media estatal, situada en 8,2.
En el conjunto de España se han localizado 295 kilómetros especialmente peligrosos, repartidos en 67 vías de 45 provincias, donde se registraron 1.752 accidentes y 2.497 víctimas.
La N 260 ya aparecía en anteriores mapas de riesgo
La situación de la red estatal en las comarcas gerundenses ya había quedado reflejada en la 22ª edición del Mapa de riesgo de la Red de Carreteras del Estado, correspondiente al trienio 2022 2024. Aquel estudio situaba cuatro de los diez tramos más peligrosos de la red estatal en Cataluña dentro de Girona.
Tres de esos cuatro tramos estaban en la N 260, entre Puigcerdà y Ger con 7,71 kilómetros, entre Isòvol y Ger con 8,82 kilómetros y entre Navata y Besalú con 14,48 kilómetros. El cuarto estaba en la N II, entre Capmany y La Jonquera, con 5,73 kilómetros.
Ese mapa de riesgo se elaboró con metodología iRAP y, al igual que el informe actual, analizaba únicamente la red de titularidad estatal. Quedaban fuera, por tanto, vías competencia de la Generalitat como el Eix Transversal o las carreteras comarcales.