El coste de la vida y las dificultades de acceso a la vivienda se han consolidado como los principales retos sociales en las comarcas de Girona. Así lo recoge el Informe Social de Catalunya 2025, presentado este miércoles en la capital gerundense por la consellera de Drets Socials i Inclusió, Mònica Martínez Bravo, en un diagnóstico que sitúa la presión económica sobre los hogares como uno de los focos centrales de la demarcación.
El coste medio de la vida en Girona se sitúa en 3.266 euros mensuales, una cifra que el informe vincula a una estructura de gasto muy tensionada, especialmente por la vivienda. En municipios como Salt, Lloret de Mar y Figueres, algunos hogares llegan a destinar más del 110% de sus ingresos a cubrir gastos básicos, lo que evidencia situaciones de fuerte vulnerabilidad.
La vivienda concentra la mayor presión sobre los hogares
La vivienda aparece como el principal factor de presión económica en la demarcación y representa el 32,8% del gasto familiar. A continuación se sitúa la alimentación, con un peso del 16%. El informe también fija en 677 euros mensuales el precio medio del alquiler en Girona, en un contexto de especial tensión residencial.
Esa presión no se reparte de forma homogénea. La Cerdanya, el Pla de l"Estany y el Gironès figuran entre los territorios donde el coste de la vida es especialmente elevado. A ello se suma el peso de la vivienda de uso turístico, ya que Girona concentra el 43,4% de las plazas de este tipo de alojamiento en Catalunya, con una presencia especialmente marcada en el Baix Empordà y l"Alt Empordà.
Desigualdad interna y cobertura social limitada
El estudio detecta una fuerte polarización socioeconómica en la ciudad de Girona. Entre barrios se registran diferencias de hasta 76 puntos en el Índice Socioeconómico Territorial, un indicador que refleja la distancia interna entre zonas de la misma ciudad.
En paralelo, el informe señala una cobertura insuficiente de la Renda Garantida de Ciutadania en varias comarcas, con 14 perceptores por cada 10.000 habitantes. Pese a ello, el sistema de prestaciones consigue reducir la desigualdad en un 30,9%, sobre todo gracias al efecto de las pensiones.
"detectar y priorizar las necesidades sociales" - Mònica Martínez Bravo, consellera de Drets Socials i Inclusió
Durante la presentación, la consellera advirtió de que la desigualdad de renta sigue siendo uno de los grandes retos del país y defendió la necesidad de impulsar políticas arraigadas en el territorio para reforzar la cohesión social.
Una economía muy vinculada a los servicios y al turismo
La economía gerundense mantiene una clara dependencia del sector servicios, que supera el 70% del PIB de la demarcación. La industria conserva un peso aproximado del 20%, con la Garrotxa como referencia por su base industrial. El Gironès lidera la actividad económica y alcanza un PIB por habitante de 38.581 euros, el único de la demarcación por encima de la media catalana.
En el mercado laboral, Girona registra una tasa de ocupación del 56,3%, una de las más bajas de Catalunya, mientras que la tasa de paro se sitúa en el 8,4%. El informe atribuye parte de esta situación a la dependencia del turismo, con efectos de estacionalidad y precariedad sobre el empleo.
Peso demográfico de la población extranjera
La población extranjera representa el 21,9% del total de la demarcación y en l"Alt Empordà alcanza el 25%. El informe subraya que este colectivo resulta esencial para frenar el envejecimiento demográfico y sostener tanto el mercado laboral como el sistema de bienestar.
El informe dibuja una demarcación con actividad económica relevante, pero también con fuertes desequilibrios sociales y territoriales. La combinación de vivienda cara, empleo condicionado por la estacionalidad y desigualdades internas sitúa a las comarcas gerundenses ante un escenario que obliga a reforzar las políticas sociales con una mirada de proximidad.