El nuevo edificio del Arxiu Històric de Girona en Fontajau sigue sin fecha de obras 15 años después de su presentación y el solar reservado para levantarlo funciona hoy como aparcamiento. Hasta el 14 de junio, además, sirve como espacio logístico para un rodaje televisivo.
El bloqueo contrasta con la falta de espacio de la sede actual del archivo, en el antiguo convento de Sant Josep, en el Barri Vell, donde la Generalitat de Catalunya lo gestiona desde 1982 en un inmueble de titularidad estatal que no puede asumir con plenas garantías ingresos de fondos muy grandes.
El desacuerdo por un callejón mantiene atascada la cesión de Fontajau
El origen del proyecto se remonta a 2009, cuando el Ayuntamiento de Girona y el gobierno español pactaron una permuta de terrenos. Aquel acuerdo acabó transformado en una mutación demanial en 2022, pero el proceso quedó estancado por las discrepancias institucionales sobre la titularidad de un callejón próximo a la casa Ruyra.
Quim Ayats, segundo teniente de alcaldía de Girona, resumió el punto de fricción al afirmar que “ellos dicen que se tiene que determinar si es público o no”. Desde la subdelegación, Pere Parramon replicó con otra acusación directa y aseguró que “El Ayuntamiento no cede el solar de Fontajau”.
También Marc Lamuà, diputado del PSC en el Congreso, responsabilizó al consistorio del frenazo. Lamuà sostuvo que cada vez que parecía avanzar la tramitación, el Ayuntamiento “se ha encargado de entorpecer y torpedear el proceso”, y añadió que el Ministerio de Cultura mantiene la inversión presupuestada desde hace años.
Frente a ese cruce de reproches, el exdirector del Arxiu Històric de Girona entre 1988 y 2003, Josep Matas, restó entidad al conflicto urbanístico. Matas recordó que las dificultades de delimitación son “muy y muy frecuentes en el Barri Vell” y añadió que el asunto “no tiene justificación” como obstáculo.
Los 32.000 volúmenes notariales siguen en el Barri Vell a la espera del traslado
Mientras la fórmula jurídica sigue sin cerrarse, los fondos notariales de cuatro distritos continúan pendientes de traslado. Se trata de la documentación de Figueres, Girona, la Bisbal d'Empordà y Santa Coloma de Farners, correspondiente al periodo 1261-1919 y formada por 32.000 volúmenes.
En marzo quedó constituida una comisión de seguimiento con el Ayuntamiento, el Ministerio de Cultura y la Generalitat de Catalunya. La primera reunión tuvo lugar el día seis y la próxima está prevista para junio.
Enric Cobo, subdirector general de Archivos y Gestión Documental de la Generalitat, calcula que el proyecto puede elevar ahora su coste hasta los 18 millones de euros. Su previsión pasa por cerrar la fórmula jurídica este año para disponer de fondos con los que iniciar las obras en 2027 y 2028.
Cobo atribuye los retrasos a la crisis económica, la burbuja inmobiliaria, la falta de entendimiento entre administraciones y la pandemia. En ese contexto, la Generalitat ha derivado documentación a la Bisbal d'Empordà y busca un local de alquiler en el Gironès para aliviar la falta de espacio.
La situación también afecta al Arxiu Municipal. Lluís-Esteve Casellas, director del servicio, avisó de que el año que viene entrará en una fase crítica por capacidad de depósito y reclamó que un eventual traslado al convento de Sant Josep cumpla la normativa europea de eficiencia energética porque, dijo, “No entraremos en un archivo de segunda”.
El proyecto prevé 31.754 metros lineales y una sala para 81 personas
La propuesta ganadora de BOPF Arquitectes reserva 31.754 metros lineales de estanterías en un edificio de tres plantas. El diseño incluye 120 espacios planos de depósito especial y dedica el 54% de la superficie útil a depósitos, sobre un total de 6.489,40 metros cuadrados construidos.
El programa incorpora además una sala polivalente en planta baja con capacidad para 81 personas. Si el Arxiu Municipal acabara trasladándose al convento de Sant Josep, ese movimiento permitiría duplicar la capacidad de depósito hasta superar los 5,5 kilómetros lineales con la integración del Institut Vell, el CRDI y el Arxiu Administratiu.
Hasta ahora, el Estado ha destinado 1.757.781,34 euros a la sede actual del Arxiu Històric de Girona para la rehabilitación de la fachada, la renovación de carpinterías y la mejora de los sistemas de extinción de incendios.