Los arqueólogos hallan en Pedralbes 25 restos que desmontan la idea de que las tumbas medievales albergaban solo a una persona

La apertura de ocho tumbas medievales en Pedralbes revela 25 individuos. El estudio de los restos de la reina Elisenda confirma su edad, estatura y el hábito religioso que nunca llegó a profesar.

31 de mayo de 2026 a las 13:49h
Los arqueólogos hallan en Pedralbes 25 restos que desmontan la idea de que las tumbas medievales albergaban solo a una persona
Los arqueólogos hallan en Pedralbes 25 restos que desmontan la idea de que las tumbas medievales albergaban solo a una persona

El Monestir de Pedralbes ha abierto y estudiado ocho sepulturas del siglo XIV, entre ellas la de la reina Elisenda de Montcada, en una investigación arqueológica que coincide con el 700.º aniversario de la fundación del cenobio. El trabajo ha permitido documentar por primera vez un conjunto de tumbas medievales que se había mantenido intacto hasta ahora.

La principal singularidad del proyecto es que la apertura de las tumbas no ha confirmado un único relato funerario, sino que ha destapado enterramientos mucho más complejos de lo esperado. Frente a sepulcros individualizados como el de la reina, el equipo ha localizado en las ocho tumbas restos de hasta 25 individuos, con panteones familiares que conservaban huesos de niños y mujeres jóvenes, además de algunos restos momificados y cabello.

Las exhumaciones comenzaron en otoño de 2024 dentro del propio monasterio

Los trabajos arrancaron en el otoño de 2024 y se desarrollaron en un laboratorio provisional instalado en el recinto. La organización respondió a una petición de la comunidad de monjas clarisas, que reclamó que los restos no salieran del monasterio.

Solo hubo traslados puntuales para pruebas médicas. En el caso de Elisenda de Montcada, algunos restos fueron llevados al Hospital del Mar para hacer radiografías y TAC.

La intervención ha incluido las sepulturas de la propia reina, las de las dos primeras abadesas, Sobirana d'Olzet y Francesca Saportella, y las de tres monjas, Constança de Cardona, Elionor de Pinós y Beatriu de Fenollet, además de dos nobles laicos, Artau de Foces y Ròmia de Sarrià.

"Si queríamos aprender más sobre aquel momento, nos pareció que los restos de las personas que lo fundaron nos podían dar información" - Anna Castellano-Tresserra, directora del Museu Monestir de Pedralbes

Carme Aixalà, responsable de colecciones del monasterio, explicó que de varias de estas personas apenas se conocían los apellidos y la fecha de la muerte. La apertura de los enterramientos ha ampliado ese conocimiento con datos físicos, funerarios y biográficos que no constaban en la documentación conservada.

El sepulcro de la reina conservaba una caja medieval y un tejido similar al algodón

En la tumba de Elisenda de Montcada apareció una caja de madera medieval con los restos en su interior, envueltos en un tejido similar al algodón. El estudio antropológico concluye que la reina murió en torno a los 70 años, que medía más de 1,60 metros y que padecía una enfermedad metabólica asociada a una alimentación excesiva.

Los análisis también han detectado evidencias textiles que indican que fue enterrada con hábito de monja, pese a que nunca llegó a profesar. Ese hallazgo añade un elemento nuevo a la interpretación de su enterramiento y de su vínculo con la comunidad de Pedralbes.

"Era una oportunidad de estudiar las características físicas de estas personas y también de todo lo que rodea la gestualidad funeraria y los sistemas de enterramiento en este tipo de comunidades" - Josep Maria Vila, codirector del proyecto

La investigación ha encontrado, además, una excepción relevante en la tumba de Francesca Saportella. El sepulcro de la segunda abadesa fue abierto en época moderna y hoy contiene materiales de distintas épocas y restos de al menos nueve personas, sin rastro de la religiosa.

El proyecto cuenta con la participación de la Universitat de Barcelona, la Universitat Rovira i Virgili y el Museu de Ciències Naturals de Barcelona, entre otras instituciones científicas. Parte del trabajo pasa ahora por el análisis de ADN de seis individuos enterrados de forma individual, con el objetivo de confirmar parentescos y, en el caso de Elisenda de Montcada, determinar el color de ojos y de cabello para una reconstrucción facial.

betevé ha producido el documental ‘Pedralbes despertant la reina’ sobre esta investigación, mientras que los resultados completos de los estudios y las analíticas se publicarán en 2027.

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