La plantilla de Moventis ha respaldado mayoritariamente el preacuerdo laboral alcanzado con la dirección para poner fin a un conflicto que ha marcado la gestión del transporte metropolitano en los últimos años. Los trabajadores de esta concesionaria, que opera servicios clave en municipios como L'Hospitalet de Llobregat, dieron su visto bueno durante una asamblea celebrada el lunes 4 de mayo.
El resultado de la votación refleja un amplio consenso tras meses de tensiones. Se registraron 112 votos a favor frente a 29 en contra y tan solo una abstención. Esta ratificación abre la vía para formalizar judicialmente las condiciones que regirán la relación laboral en el futuro inmediato.
La sentencia marca el rumbo del acuerdo
El núcleo del conflicto reside en la aplicación de una resolución judicial firme obtenida por los empleados en febrero de 2026. Los tribunales obligaron a Marfina Bus, integrada en el grupo Moventis, a restituir las condiciones laborales vigentes antes del 7 de enero de 2025. La empresa había modificado unilateralmente jornadas y vacaciones amparándose en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, una maniobra que la justicia declaró injustificada.
"Entendemos que garantiza recuperar las condiciones que teníamos y por las que hemos luchado durante estos dos años" - Edu Migallón, presidente del comité de empresa de Moventis
Edu Migallón, líder de la representación sindical, subraya que el texto actual ordena la ejecución práctica de dicha sentencia. Para los trabajadores, este paso es crucial porque asegura el cumplimiento efectivo de lo dictado por los jueces tras una batalla legal prolongada.
Las irregularidades no se limitan al ámbito estrictamente laboral. La Dirección de Servicios de Transporte Público del Área Metropolitana de Barcelona multó a la compañía con 325.000 euros en septiembre de 2025 debido a fallos reiterados en la línea M12. Esta sanción se suma a otra previa de 85.000 euros por retrasos en la misma ruta y a penalizaciones posteriores por deficiencias en la línea M14.
Una fuga de conductores golpea el servicio
El clima de inestabilidad ha provocado una sangría de personal difícil de ignorar. Más de 130 conductores han abandonado la empresa entre huelgas, movilizaciones y denuncias judiciales, según confirmó el propio presidente del comité. Esta rotación masiva ha afectado directamente a la calidad y regularidad del servicio prestado a los ciudadanos.
"Si la gente está tranquila y en unas condiciones óptimas, al final la prestación del servicio también mejora" - Edu Migallón, presidente del comité de empresa de Moventis
La situación jurídica de la compañía también incluye antecedentes por vulneración de derechos fundamentales. En octubre, el Juzgado Social número 16 de Barcelona reconoció que se había coartado el derecho de huelga de tres delegados de CCOO, lo que añadió más presión sobre la dirección para buscar una salida negociada.
Ahora toca plasmar todo lo acordado en un documento definitivo. Las partes deben redactar el convenio final para presentarlo ante el Tribunal Laboral de Cataluña, donde adquirirá plena validez legal. Migallón expresó su confianza en que ambas firmas lleguen a buen puerto dado el respaldo obtenido en la asamblea.
La estabilidad del transporte público en el área metropolitana depende ahora de que esta tregua social se consolide en los despachos y, sobre todo, en las cocheras. Los usuarios esperan que la reducción de sanciones y la recuperación de la plantilla permitan olvidar los interminables retrasos de los últimos meses.