Los Mossos d'Esquadra detuvieron el jueves en El Vendrell a un hombre de 22 años acusado de cuatro robos con fuerza cometidos en dos viviendas de Calafell. La investigación sitúa al sospechoso en inmuebles de la calle Bolívia y de la avenida de España, donde actuó entre diciembre y marzo.
El caso llamó la atención de los investigadores por el patrón repetido de los asaltos. El arrestado no buscaba joyas, dinero o aparatos electrónicos, sino que entró hasta en 30 ocasiones para llevarse solo detectores volumétricos de ultrasonidos de los sistemas de alarma, con un botín valorado en 10.290 euros.
El sospechoso entró hasta 30 veces para llevarse 70 sensores de alarma
La policía atribuye al detenido la sustracción de 70 detectores instalados en las dos viviendas. Para acceder a los inmuebles, escalaba el muro perimetral exterior y extraía exclusivamente esos dispositivos, siempre con el mismo procedimiento.
Ese modus operandi permitió acotar la investigación en Calafell. Los agentes cruzaron la zona de actuación, la reiteración de los accesos y las imágenes captadas por cámaras de videovigilancia hasta identificar al presunto autor.
Además, los Mossos d'Esquadra comprobaron que el hombre utilizaba una plataforma de compraventa para vender los objetos robados. La operación se cerró con la detención del sospechoso en El Vendrell el jueves, alrededor de las 18.00 horas.
Los Mossos lo localizaron tras relacionar las cámaras con el mismo patrón de robo
El arrestado tiene 16 antecedentes policiales, un dato que figura en las diligencias abiertas por los Mossos d'Esquadra. La investigación vincula esos cuatro delitos de robo con fuerza con los accesos repetidos a las dos casas afectadas.
Después del arresto, los agentes lo trasladaron a dependencias policiales y tramitaron su pase judicial. El sábado quedó a disposición del juzgado de instrucción de guardia de El Vendrell.
La causa recoge como perjuicio económico la sustracción de 70 detectores volumétricos de ultrasonidos, con un valor total de 10.290 euros.