Un arqueólogo acumuló 278 cajas de patrimonio histórico en una vivienda de Tarragona

La Guàrdia Urbana investiga a un arqueólogo que guardó durante décadas cientos de piezas de excavaciones en Tarragona sin entregarlas, tras detectar imágenes en redes sociales. El material pasa a la Generalitat.

26 de mayo de 2026 a las 16:03h
Un arqueólogo acumuló 278 cajas de patrimonio histórico en una vivienda de Tarragona
Un arqueólogo acumuló 278 cajas de patrimonio histórico en una vivienda de Tarragona

La Guàrdia Urbana ha recuperado en Tarragona centenares de piezas arqueológicas que un arqueólogo jubilado, vecino de Torredembarra, guardaba fuera de los circuitos oficiales pese a que debía haber entregado el material y la memoria de las excavaciones en un plazo legal de dos años.

La investigación apunta a una anomalía sostenida durante más de tres décadas. La empresa del investigado realizó unas 460 excavaciones desde 1991, pero en unas 260 el material acabó almacenado en Torredembarra sin devolución formal, mientras que en otras 200 sí se presentó la documentación y se restituyeron las piezas.

La investigación arrancó en 2025 tras unas imágenes en redes sociales

El hombre figura ahora como investigado por un juzgado local por presuntos delitos de daños contra el patrimonio histórico y apropiación indebida continuada. La operación la coordinaron la Unitat d'Investigació Bàsica de la Guàrdia Urbana, la Unitat Central de Patrimoni Històric de los Mossos d'Esquadra y la Fiscalía Provincial.

Antes de ese impulso final, ya había una alerta previa. En 2021, un arqueólogo avisó por correo electrónico al consistorio de que el vecino de Torredembarra tenía en su poder unos azulejos caídos de la fachada de Ca l'Agapito, el antiguo convento de las Beates de Sant Domènec.

La investigación clave se inició en diciembre de 2025, después de la publicación de imágenes en redes sociales. A partir de ahí, los agentes reconstruyeron el destino de materiales procedentes de decenas de intervenciones arqueológicas en la ciudad y fuera de ella.

"No hay constancia que el hombre se hubiera lucrado con estas piezas ya que no se ha encontrado constancia que las pusiera a la venta" - David Font, cabo de la Unitat d'Investigació Bàsica de la Guàrdia Urbana

Font añadió además que la revisión de internet no detectó intentos de comercialización. En una línea similar a el refuerzo de la unidad de investigación, el caso obligó a seguir el rastro de piezas dispersas y depósitos fuera de control administrativo.

El investigado entregó 278 cajas y una parte seguirá fuera del circuito municipal

Durante la actuación, el arqueólogo jubilado entregó voluntariamente 243 cajas que guardaba en el jardín de su casa y otras 35 en un local de la calle Civaderia. Los materiales recuperados pasarán a la Generalitat de Catalunya, salvo una parte de un azulejo del siglo XVII procedente de Ca l'Agapito.

Entre las piezas localizadas figuran 1.008 monedas de cobre acuñadas en 1811 durante la Guerra del Francès, halladas en la calle Natzaret. Los agentes también recuperaron una estela funeraria romana de mármol de cámara de época imperial, localizada en su día en la plaza de Dames i Vells.

El inventario incluye además un capitel romano de época imperial del siglo IV dC y numerosas cajas con bolsas de cerámica romana. Parte de ese material, según la investigación, el hombre pretendía restaurarlo de forma no ortodoxa.

La recuperación también ha destapado piezas fuera de cualquier depósito convencional. Dos dolias romanas extraídas durante la excavación del parking de Jaume I fueron entregadas a una vecina por falta de espacio, y la Generalitat de Catalunya deberá recogerlas directamente en ese domicilio.

Sobre los azulejos de Ca l'Agapito, Rubén Viñuales precisó que el cartel completo estaría formado por un total de 19 azulejos. Esa cifra lleva a pensar que las piezas que faltan podrían encontrarse en otro lugar.

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