Las comarcas de Tarragona están construyendo vivienda a un ritmo insuficiente para absorber el crecimiento de población, una situación que, a juicio de la Cambra de la Propietat Urbana de Tarragona, está presionando al alza los precios y reduciendo la oferta disponible en el mercado residencial.
La entidad pone cifras a ese desequilibrio. Entre 2020 y 2024 se finalizaron en Tarragona 976 viviendas, mientras que la población aumentó en 6.636 personas. El resultado es una media de 6,8 nuevos residentes por cada vivienda construida, muy por encima de la ocupación habitual del parque residencial principal.
"La falta de vivienda no se puede entender sin tener en cuenta que está llegando más población de la que el mercado es capaz de absorber con el ritmo constructivo actual" - Cambra de la Propietat Urbana de Tarragona
Desajuste entre población y obra nueva
La Cambra sostiene que la mayoría de municipios se mueven en una ocupación media de entre 2,4 y 2,6 personas por vivienda principal. Frente a esa referencia, la llegada de nuevos vecinos y la escasa producción de pisos y casas nuevas dejan un desfase que, en su opinión, agrava la tensión del mercado.
Ese diferencial se aprecia con más intensidad en varios municipios tarraconenses. Amposta encabeza la ratio con 52,8 nuevos residentes por vivienda construida entre 2020 y 2024. Le siguen Valls con 49,1, El Vendrell con 24,9 y Tortosa con 24. También aparecen La Ràpita con 17,2, Torredembarra con 16,5, Alcanar con 16,4, Salou con 15,1, Reus con 14,1 y Cambrils con 5,1.
Petición de medidas a las administraciones
La entidad vincula directamente la falta de construcción con el encarecimiento de la vivienda y con una oferta cada vez más limitada, tanto en compra como en alquiler. En este contexto, reclama a las administraciones públicas actuaciones para facilitar la promoción de nuevas viviendas y reducir los obstáculos que frenan la actividad.
Entre las medidas que plantea figuran la agilización de los trámites urbanísticos y el impulso de la rehabilitación del parque ya existente. La Cambra entiende que, sin un aumento sostenido de la oferta, el mercado residencial de Tarragona seguirá tensionado en buena parte de los municipios donde la población crece mucho más rápido que la obra nueva.