Las obras de tapiado del solar del carrer de Raseta de Sales, en Reus, han entrado en su fase final después de que el Ajuntament requiriera a la propiedad que cerrara el recinto para impedir el acceso al interior.
El cierre llega tras meses de quejas vecinales por una situación que combinaba inseguridad e insalubridad en plena calle. A los episodios de ruidos, discusiones y peleas se sumaron la acumulación de residuos, la presencia de roedores y varias conductas incívicas en los alrededores.
El incendio del sábado aceleró el cierre del recinto
El pasado sábado, además, un incendio en el interior del solar obligó a movilizar a seis dotaciones de los Bombers de la Generalitat y a varias patrullas de la Guàrdia Urbana.
Las llamas afectaron sobre todo a escombros acumulados dentro del espacio y al aislamiento exterior de un edificio colindante. El fuego no dejó heridos, pero reforzó la preocupación de los residentes por el estado del solar.
La propiedad ejecuta el tapiado por orden municipal
Los trabajos los está ejecutando la propiedad del terreno en cumplimiento de la orden dictada por el Ayuntamiento. La actuación busca impedir nuevas ocupaciones y cerrar de forma definitiva el acceso a un recinto que había concentrado incidencias durante los últimos meses.
En la zona, los vecinos venían denunciando un deterioro continuado de la convivencia en el entorno del carrer de Raseta de Sales. La sucesión de molestias y conflictos había mantenido la presión sobre el consistorio para forzar una actuación sobre la finca.
Ahora, los residentes esperan que el cierre definitivo del solar permita recuperar la normalidad en la calle después de meses de problemas vinculados al acceso abierto al recinto.
El incendio declarado el pasado sábado afectó al aislamiento exterior de un edificio colindante y movilizó a seis dotaciones de los Bombers de la Generalitat.