El agua fría y el deterioro estructural han paralizado la actividad normal en las piscinas municipales. Los usuarios soportan duchas gélidas y cancelaciones de cursos sin previo aviso mientras pagan la tarifa íntegra.
La caldera central, reparada hace apenas unos días, ha vuelto a fallar. Esta avería se suma a los daños de un incendio sufrido hace dos años que aún no se han subsanado por completo. La situación obliga a bañistas y deportistas a realizar sus actividades en condiciones precarias.
El riesgo físico aumenta con el desprendimiento de mosaicos
El estado de conservación de las instalaciones genera preocupación entre los abonados. El mosaico de la piscina pequeña se desprende progresivamente y supone un peligro real para la seguridad de quienes acceden al vaso. Esta circunstancia añade una capa de riesgo físico a la incomodidad térmica ya existente.
Los cursos de natación para familias han quedado suspendidos durante los dos últimos fines de semana. La dirección del equipamiento no notificó estas cancelaciones con la antelación necesaria, lo que provocó desplazamientos inútiles de varias unidades familiares. El personal de recepción deriva las quejas hacia otros centros deportivos municipales, una solución que los afectados rechazan al estar vinculados contractualmente a estas instalaciones concretas.
"Llevamos más de quince días con agua fría en las piscinas y en las duchas. Reivindicamos material nuevo y en condiciones, y solo nos han cambiado los flotadores." - Inma Barrante, usuaria de las piscinas
La reducción tarifaria aprobada no se hace efectiva
Existe una contradicción evidente entre los acuerdos políticos y la gestión económica del servicio. El pleno municipal aprobó aplicar una rebaja del 50 % en las cuotas debido al mal estado del servicio. Sin embargo, los usuarios continúan abonando el importe completo sin que se haya ejecutado dicha bonificación.
El grupo municipal ERC+EUiA ha exigido responsabilidades al ejecutivo local. Sílvia Casola, coportavoz republicana, advirtió que la inacción no es una opción viable para un servicio público de estas características.
"Ante esta situación seguiremos una vez más al lado de los usuarios y usuarias, haciendo ruido hasta que se solucione. El gobierno municipal debe ser activo a la hora de arreglar los problemas. O pone solución o, si las piscinas no tienen las condiciones mínimas para mantenerse abiertas, que se cierren hasta que se solucione todo." - Sílvia Casola, coportavoz de ERC+EUiA
La presión vecinal se intensifica ante la falta de respuestas técnicas definitivas. Los afectados reclaman una reparación integral que garantice la temperatura adecuada y la seguridad estructural antes de considerar cualquier otra alternativa.