El Ajuntament de Reus llevará al próximo Pleno municipal una ampliación del contrato de limpieza viaria y recogida de residuos con la que quiere mejorar los índices de recogida selectiva y cubrir nuevas inversiones en el servicio. La modificación, si recibe el visto bueno, entrará en vigor el 1 de junio de 2026.
La revisión del contrato llega además por la exigencia legal de elevar la prevención y la separación de residuos domésticos y comerciales, pero incluye también cambios en ámbitos ajenos a la recogida ordinaria, como el control de jeringuillas o la vigilancia y limpieza en parques y jardines. El incremento anual previsto asciende a 158.135,99 euros con el IVA incluido.
Reus ampliará el puerta a puerta a 206 viviendas más
Una parte de la modificación se destina a extender el servicio puerta a puerta a 206 viviendas adicionales. Para hacerlo, el ayuntamiento prevé comprar 350 kits de contenedores, 50 cubos de 30 litros y habilitar una isla de emergencia con control de acceso exclusivo en un barrio aislado.
El contrato también incorpora nuevos contenedores para la recogida comercial y para eventos festivos, además de nuevos cubos. A ello se suma la renovación del compresor de la gasolinera del parque de limpieza.
Daniel Marcos, regidor de Vía Pública, enmarca la propuesta en una actualización general del servicio municipal.
"Con esta modificación reforzamos servicios esenciales vinculados a la limpieza, la seguridad y la recogida selectiva, adaptándolos a las necesidades actuales de la ciudad" - Daniel Marcos, regidor de Vía Pública, Ajuntament de Reus
Los contenedores incorporarán cierres inteligentes para limitar usos indebidos
El nuevo diseño del servicio prevé integrar cierres inteligentes en los contenedores. El sistema permitirá controlar el uso exacto, bloquear el acceso a usuarios no autorizados y reducir la entrada de residuos impropios.
El ayuntamiento plantea esa tecnología como paso previo a futuras políticas de pago por generación. La adaptación del modelo municipal responde a la entrada en vigor de la Ley 7/2022, que obliga a los consistorios a mejorar los objetivos de prevención y separación de residuos.
También cambiará el servicio de recogida de jeringuillas, que pasará de un modelo correctivo a otro preventivo y de control continuado. Junto a ese ajuste, el contrato ampliará las tareas de vigilancia y limpieza en parques y jardines de la ciudad.
La modificación contractual fija su entrada en vigor para el 1 de junio de 2026.