Los Mossos d'Esquadra, junto con la Policía Nacional, la Guardia Civil y las policías locales de Alcanar y Sant Jaume d'Enveja, inspeccionaron cuatro comercios de alimentación del Montsià y detectaron irregularidades laborales, sanitarias, administrativas y eléctricas. El operativo alcanzó establecimientos de La Ràpita, Sant Jaume d'Enveja y Alcanar, donde hubo dos locales inspeccionados.
La actuación destapó una acumulación de incumplimientos en negocios abiertos al público que iban desde alimentos caducados y congelados mal conservados hasta conexiones irregulares a la red eléctrica. Los técnicos de la compañía suministradora localizaron tres enganches ilegales y cortaron el servicio en el momento.
Los agentes detectaron tres enganches ilegales y abrirán diligencias penales
En el operativo participaron 45 personas, de las que 34 eran agentes policiales. Además de los Mossos d'Esquadra, intervinieron efectivos de la Policía Nacional, la Guardia Civil y policías locales de Alcanar y Sant Jaume d'Enveja.
Los Mossos d'Esquadra instruirán diligencias por presuntos delitos de defraudación de fluido eléctrico a partir de las tres conexiones irregulares halladas en los establecimientos inspeccionados. La compañía eléctrica cortó de inmediato el suministro tras detectar las manipulaciones.
Por su parte, la Policía Nacional tramitó dos citaciones en aplicación de la Ley de Extranjería, mientras que la Inspección de Trabajo requirió documentación a dos personas para comprobar su situación laboral.
La Guardia Civil halló alimentos caducados y vapers no autorizados
La Guardia Civil levantó actas por irregularidades en el etiquetado, por tenencia y venta de alimentos caducados y por deficiencias sanitarias en la conservación de productos congelados. También detectó infracciones de protección de datos vinculadas a sistemas de videovigilancia.
Además, los agentes localizaron vapers no autorizados para la venta, un hecho que fue tratado como contrabando. En paralelo, las policías locales formularon actas por varias faltas relacionadas con las condiciones de seguridad y la atención al consumidor.
Entre esas deficiencias figuraban la falta de señalización sobre la prohibición de vender alcohol a partir de las 22 horas, problemas en extintores y luces de emergencia, puertas de evacuación bloqueadas, ausencia de hojas de reclamaciones y falta de póliza de seguro obligatoria.
Las inspecciones se repartieron entre un comercio de La Ràpita, uno de Sant Jaume d'Enveja y dos de Alcanar, donde se concentró la mitad de los locales revisados en el operativo.