Mas de Barberans, Molló y Pratdip vuelven a denunciar cortes de luz frecuentes un año después del gran apagón eléctrico en Catalunya.
La paradoja es que el episodio que debía servir para reforzar la red ha dejado a varios municipios rurales en una situación de fragilidad, con fallos prolongados y problemas también de telefonía e internet.
Mas de Barberans sigue con una sola línea aérea obsoleta
En Mas de Barberans, la alcaldesa Daniela Lleixà lamenta que la localidad dependa de una sola línea eléctrica aérea, con postes deteriorados que ceden con facilidad cuando sopla viento fuerte.
"Ya hemos perdido la cuenta" - Daniela Lleixà, alcaldesa de Mas de Barberans
La alcaldesa añade que algunos cortes de luz, telefonía e internet superan las doce horas y que el ayuntamiento pide una segunda conexión desde Roquetes, pendiente de trámites administrativos y expropiaciones.
Lleixà también rechaza la explicación de la compañía eléctrica sobre el mal tiempo y resume el problema en el estado de la red.
"Aquí siempre ha hecho viento. El problema es que la red no está en condiciones" - Daniela Lleixà, alcaldesa de Mas de Barberans
El municipio reclama inversiones urgentes a la Generalitat de Catalunya y a E-Distribución para modernizar unas infraestructuras que consideran insuficientes.
El alcalde de Molló, Josep Coma, explica que el gran apagón se vivió con cierta normalidad porque el municipio ya arrastra interrupciones eléctricas y de telecomunicaciones.
En marzo, unas rachas fuertes de viento dejaron a Molló incomunicado durante más de un día y varios vecinos no pudieron contactar con el 112.
"El sentimiento ahora es de vulnerabilidad" - Josep Coma, alcalde de Molló
Coma teme que la falta de servicios básicos afecte a la población y al atractivo turístico de la Vall de Camprodon, donde la continuidad del suministro sigue siendo una demanda recurrente.
Pratdip teme quedar aislado si falla la luz dentro del PENTA
En Pratdip, Sílvia Carrillo advierte de que un corte de suministro deja al municipio prácticamente aislado, sin cobertura telefónica ni sistemas de comunicación fiables.
"Si hay una emergencia médica o nuclear y se va la luz, tenemos que coger el coche y desplazarnos varios kilómetros para encontrar cobertura móvil" - Sílvia Carrillo, alcaldesa de Pratdip
El municipio está dentro del área de influencia del Plan de Emergencia Nuclear de Tarragona, el PENTA, por su proximidad a la central de Vandellòs II.
Los ayuntamientos afectados sostienen que hasta ahora solo han recibido reuniones, compromisos y buenas palabras, sin actuaciones estructurales visibles.
E-Distribución niega que existan problemas graves generalizados y atribuye las incidencias más importantes a los temporales y danas registrados entre finales de 2025 y principios de este año.
La compañía asegura que sigue ejecutando el plan de inversiones pactado y supervisado por la Generalitat de Catalunya mientras los municipios rurales reclaman un suministro eléctrico estable en igualdad de condiciones con las grandes ciudades.