La Pineda ha reabierto este lunes 27 de abril su paseo marítimo completamente renovado después de 14 meses de obras. El Servicio de Costas del Ministerio para la Transición Ecológica ya permite el paso de peatones por el nuevo frontal marítimo, aunque todavía continúan algunos trabajos menores de jardinería y siguen visibles varias vallas en el entorno de la actuación.
La intervención ha supuesto una inversión de 7,2 millones de euros y afecta a cerca de un kilómetro de paseo, en el tramo comprendido entre la calle Hipòlit Lázaro y el límite con Salou. La obra, que arrancó en febrero de 2025, llevaba más de 15 años proyectada y ha transformado de forma profunda la fachada litoral de este sector de Vila seca.
Un nuevo frente marítimo sin carretera en primera línea
Uno de los cambios más visibles es la desaparición de la carretera que discurría junto al mar. Esa reorganización ha permitido ganar 20 metros de anchura de arena para la playa y redefinir el espacio con criterios de uso peatonal, renaturalización y estancia.
El paseo renovado se articula en tres secciones. Como elemento central se ha levantado un nuevo muro en zigzag que separa el ámbito urbano de la playa y que, al mismo tiempo, funciona como gradería orientada al mar. A partir de esa estructura se ha creado un itinerario exclusivo para peatones y ciclistas, con nuevas aceras y nuevo mobiliario urbano.
Plazas, zonas de descanso y más espacio verde
El trazado incorpora formas irregulares y varias plazas distribuidas a lo largo del recorrido. En esos puntos se han habilitado zonas con asientos, hamacas y parques, con la intención de reforzar el uso ciudadano del paseo más allá del tránsito habitual junto a la playa.
En la franja más próxima al vial interior de Pau Casals se mantiene la zona verde, aunque con un cambio de concepto. Los antiguos grandes parterres de césped dejan paso a espacios arbolados con especies autóctonas. La actuación también alcanza a la propia playa y al carril interior del paseo, que conserva la circulación y la línea de aparcamiento para vehículos. Ese vial interior ha sido reasfaltado por completo.
Renaturalización del arenal
La intervención prevé además nuevas plantaciones en la arena para generar un sistema dunar. El objetivo es recuperar un aspecto más natural del litoral y favorecer la retención de sedimentos en este frente costero del Tarragonès.
La actuación está considerada como una de las mayores inversiones estatales en la provincia en los últimos años y también como uno de los primeros ejemplos de desurbanización de un paseo en el litoral español. La reapertura al uso ciudadano llega a la espera de una visita oficial prevista para esta misma semana, con representantes del Gobierno del Estado, que servirá para escenificar el cierre de la intervención.