La circulación ferroviaria entre La Plana-Picamoixons y Sant Vicenç de Calders quedará interrumpida hasta el próximo 6 de julio. Adif ha decretado esta medida para ejecutar una reforma estructural urgente en dos túneles del siglo XIX.
Las obras se extenderán durante dos meses con la clasificación de emergencia. La intervención afecta directamente a la vía que pasa por Valls y obliga al desvío total de trenes de mercancías y pasajeros.
El deterioro supera los límites de seguridad
Uno de los focos principales es el túnel de La Plana-Picamoixons. Esta infraestructura de 250 metros presentaba ya una limitación temporal de velocidad a 30 km/h debido a su estado crítico.
La estructura carece de iluminación y ventilación artificial en todo su recorrido. Los procesos erosivos han aumentado por el rozamiento de los trenes en los hombros de la sección. A ello se suma la acumulación de suciedad y humo de las locomotoras diésel.
"El mantenimiento se ha limitado a depositar nuevas capas de balasto" - Fuentes consultadas
Esta práctica habitual ha generado un recrecimiento de la rasante que amenaza con provocar desprendimientos hacia la plataforma. Los técnicos han detectado ligeras deformaciones en la base de los hastiales aunque no hay muestras de desplazamientos graves como fisuras estructurales.
Grietas y falta de impermeabilización
El informe técnico señala varias grietas transversales en las bocas de entrada y salida. La degradación del mortero que rellena las juntas entre ladrillos y sillares es evidente en toda la extensión.
En los puntos más dañados falta totalmente el rejuntado. Este defecto aumenta el riesgo de caída de materiales sobre las vías. Además existen filtraciones importantes en un conducto que no cuenta con ningún sistema de impermeabilización.
El túnel mantiene aún traviesas de madera lo que evidencia la antigüedad de los elementos constructivos sin renovar. La situación requiere una actuación inmediata para evitar colapsos parciales.
Impacto en la operativa diaria
Adif intervendrá también en otro túnel situado entre Salomó y Roda de Berá. Este segundo punto necesita un refuerzo estructural en sus 200 metros de longitud. No se ha confirmado si habrá nuevas fases de obras posteriores.
Esta línea es la única de Cataluña donde el mantenimiento se realiza en franja diurna. Esta circunstancia ha impedido aumentar la circulación más allá de cuatro trenes por sentido y día.
La llegada de los convoyes procedentes de las Rodalies de Lleida debería permitir incrementar las frecuencias en el futuro. Por ahora el corte es total y afecta a todos los usuarios de este corredor estratégico.