El Departament d'Interior ha admitido la realización de múltiples intervenciones policiales durante las huelgas docentes celebradas el pasado mes de marzo. Este reconocimiento figura en un informe remitido al Parlament de Catalunya como respuesta a una pregunta formulada por la CUP sobre la actuación de los cuerpos de seguridad.
La documentación oficial detalla que los Mossos d'Esquadra desplegaron operativos en más de veinte localidades catalanas. Las actuaciones se concentraron principalmente en Barcelona pero también alcanzaron municipios como Moià, Tarragona, Montblanc, el Vendrell, Girona, Tordera, Palafolls, Badalona, Granollers, Mataró, Sabadell, Santa Coloma de Gramenet, Molins de Rei, Cornellà de Llobregat, Esplugues de Llobregat, Vilafranca del Penedès, Tàrrega, Lleida, el Pont de Suert y las Terres de l'Ebre.
Barcelona concentra la mayoría de sanciones e identificaciones
La capital catalana registró la actividad policial más intensa según los datos facilitados por el ejecutivo autonómico. Los agentes identificaron a 27 personas durante las jornadas de protesta en la ciudad condal.
De ese total, diez individuos recibieron denuncias administrativas. Dos de ellas se tramitaron bajo la denominada ley mordaza. Además, la policía judicial elaboró cuatro diligencias informativas que fueron remitidas a los juzgados correspondientes para su valoración.
Los efectivos también levantaron un acta por la intervención de material pirotécnico. Paralelamente, se documentaron 16 actos de recogida de datos relacionados con reuniones y manifestaciones. Estas cifras reflejan el volumen de control ejercido sobre los participantes en las movilizaciones educativas.
El sindicato USTEC ha valorado el contenido del informe como especialmente grave. La formación sindical denuncia que Interior admite la inexistencia de un documento específico que establezca criterios públicos claros.
Esta ausencia normativa implica que no existen reglas transparentes para que los Mossos d'Esquadra permitan o denieguen los cortes de vías públicas. USTEC califica esta situación como opacidad absoluta por parte del departamento dirigido por Joan Ignasi Elena.
El sindicato acusa al Gobierno de vulnerar derechos sindicales
Los representantes de USTEC subrayan que muchas de las actuaciones policiales no se justificaron por episodios de violencia. Por el contrario, las intervenciones respondieron a la participación en manifestaciones no comunicadas o a cortes de tráfico.
"Lo más escandaloso es que muchas actuaciones no se describen por violencia, sino por manifestaciones no comunicadas, cortes de vía, modificaciones de recorrido o identificación de personas consideradas organizadoras, portavoces o responsables. Es en este último punto donde todo apunta a una vulneración sistemática de los derechos sindicales por parte del Gobierno, que ha puesto el foco represivo sobre la organización sindical y la protesta colectiva" - Portavoz de USTEC, sindicato docente
La organización sindical vincula estos hechos con las recientes denuncias sobre infiltración policial en asambleas de profesorado. USTEC afirma que no se trata de incidentes aislados sino de un patrón estructural.
Según el sindicato, existe una persecución política y policial dirigida contra el colectivo docente movilizado. Esta dinámica contradice, a juicio de USTEC, la voluntad de diálogo expresada públicamente por el Govern.
Los sindicatos critican que el ejecutivo de Salvador Illa identifique a docentes, levante actas y envíe diligencias judiciales mientras tolera intimidaciones contra las asambleas. La dirección de USTEC resume esta contradicción con una frase contundente.
"No se puede negociar con una mano y vigilar sindicalistas con la otra" - Portavoz de USTEC, sindicato docente
Ante esta situación, el sindicato ha exigido explicaciones inmediatas al presidente de la Generalitat de Catalunya. USTEC reclama el cese inmediato del seguimiento y la infiltración en las asambleas docentes.
También solicita la retirada de todas las medidas represivas adoptadas durante las huelgas. Finalmente, exige la reapertura de las negociaciones para resolver el conflicto educativo abierto.
Los representantes de USTEC mantienen sus líneas telefónicas disponibles durante este fin de semana. La espera responde a la posibilidad de que el Govern convoque una reunión urgente para reabrir la mesa de negociación.