El edificio de la Aduana de Salou, entre las calles Barcelona y Major y frente a la plaza Bonet, abrirá este verano como apartahotel después de más de quince años con el solar vallado y sin uso. La nueva construcción, impulsada por la sociedad Amsamar, suma 121 apartamentos turísticos y recupera para la actividad una de las parcelas más visibles del centro.
La apertura llega dos décadas después de la demolición del inmueble histórico en 2006 y tras un largo conflicto urbanístico y judicial entre la propiedad y el Ayuntamiento. El mismo espacio que quedó bloqueado durante años por el cambio de planeamiento y los pleitos empezará a funcionar ahora con uso turístico, aunque por el momento solo entrará en servicio la zona de apartamentos.
El solar pasó de quince años cerrado antes de levantar 121 apartamentos
Amsamar inició las obras en 2022 para construir el nuevo bloque sobre un terreno que había permanecido sin actividad desde la desaparición del edificio anterior. El proyecto fue anunciado en agosto de 2020 y su puesta en marcha se espera para la temporada estival, aunque todavía no hay una fecha concreta.
Además de los apartamentos, la promoción incorpora una planta baja con una docena de locales comerciales orientados a las calles Barcelona, Major y Llevant. Esos espacios siguen sin operadores, de modo que la apertura inicial quedará limitada al negocio turístico.
También se ha construido un aparcamiento soterrado de dos plantas y sumará 136 plazas de gestión independiente al apartahotel. En la cubierta, el edificio dispone de piscina y terraza con vistas al mar.
El Ayuntamiento impuso la réplica de la fachada tras años de litigio
El conflicto arrancó con el planeamiento urbanístico de 2003, que cambió el uso del solar de hotelero a residencial. Esa modificación abrió un recurso judicial que el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya resolvió en 2010 a favor de la empresa propietaria.
Más tarde, en 2017, el Ayuntamiento abonó una indemnización definitiva de 4,2 millones de euros a la propiedad después de años de litigios. El consistorio también obligó a la promotora a reproducir parte de la fachada del edificio original de la década de 1820, con la cornisa, los colores y las formas integrados en la nueva construcción.
Durante el último pleno municipal, el alcalde de Salou, Pere Granados, defendió el resultado final del proyecto al referirse a la larga demora de la actuación y al encaje urbanístico del nuevo inmueble.
"Han tardado, pero han hecho un edificio que será ejemplar. Una obra bien hecha, sostenible y de gran calidad para que las personas puedan vivir o usarlas como apartamentos turísticos" - Pere Granados, alcalde de Salou
La activación comercial del edificio quedará incompleta en una primera fase, ya que los locales de planta baja todavía no tienen operadores confirmados pese a ocupar fachadas en tres calles del entorno. La apertura prevista para este verano se centrará así en los apartamentos turísticos y en los servicios asociados al alojamiento.
El detalle que cerró el largo pulso entre la propiedad y el consistorio llegó en 2017, cuando el Ayuntamiento pagó 4,2 millones de euros de indemnización definitiva tras el fallo judicial favorable a la empresa.