Aitasa ha iniciado la ampliación de su planta de regeneración para el suministro de agua a la industria química del polígono sur de Tarragona. La intervención busca adaptar la infraestructura a las necesidades crecientes del sector industrial en una zona estratégicamente sensible a la disponibilidad de recursos hídricos.
El proyecto permitirá incrementar el volumen distribuido de 12 hm cúbicos anuales a 15 hm cúbicos a corto plazo. Esta ampliación supone un aumento del 25% en la reutilización del recurso hídrico disponible para las fábricas instaladas en el complejo petroquímico.
Un salto del 25% en capacidad
Daniel Montserrat, director de Aitasa, declara: “El cambio climático y la escasez hídrica exigen repensar cómo utilizamos el agua. La reutilización permite dar una segunda vida a este recurso y garantizar la continuidad de la actividad industrial sin aumentar la presión sobre el entorno”.
En la actualidad, el agua regenerada representa entre el 18% y el 19% del suministro total que recibe el polígono. Este porcentaje refleja la dependencia actual de fuentes convencionales frente a los sistemas de recuperación implementados hasta la fecha.
La compañía impulsa sistemas de recirculación para tratar el agua procedente de los propios procesos industriales. Estas medidas complementan la labor de la planta central y optimizan el consumo dentro de las instalaciones de cada empresa.
Innovación para alargar la vida útil
Aitasa trabaja en la recuperación de membranas de ósmosis inversa para regenerarlas y alargar su vida útil. Esta técnica reduce la necesidad de importar componentes nuevos y disminuye el impacto ambiental asociado a la fabricación de estos elementos filtrantes.
Se impulsa un proyecto de Living Lab que convertirá las instalaciones en un entorno de experimentación para empresas y centros de investigación. El espacio servirá como banco de pruebas para nuevas tecnologías aplicadas a la gestión eficiente del agua.
El objetivo es incrementar progresivamente el peso de la regeneración hasta alcanzar un modelo equilibrado con captación convencional y recirculación. La meta final consiste en reducir la extracción de recursos naturales mediante la integración de ciclos cerrados de producción.