La siniestralidad vial repunta con fuerza en la provincia de Tarragona. A falta de tres días para cerrar abril, ya se han contabilizado cinco personas muertas en accidentes de tráfico durante este mes, una cifra que equivale a la mitad de todos los fallecimientos registrados en el primer cuatrimestre de 2026 en la demarcación.
El balance devuelve a Tarragona a sus peores cifras en carretera y recuerda a los dos primeros meses de 2025, cuando se alcanzó el mismo número de muertos en la red viaria provincial. Solo en los últimos seis días se han registrado tres de estas muertes, en Aiguamúrcia el día 22, en Gandesa el día 26 y en Roda de Berà el día 27.
La N 340 concentra la mayor mortalidad
La carretera con más víctimas mortales en los cuatro primeros meses de 2026 es la N 340, que acumula cuatro accidentes mortales. Esta vía ha pasado a encabezar la estadística de fallecidos en Tarragona y ha desplazado a la AP 7, que durante 2025 cerró el año con 11 muertos en el conjunto de la demarcación.
Este año, en cambio, la AP 7 sigue sin registrar fallecimientos en su trazado por la provincia de Tarragona, mientras la N 340 concentra varios de los siniestros más graves del arranque de 2026.
Diez fallecidos en el primer cuatrimestre
En total, las carreteras tarraconenses suman diez víctimas mortales en los cuatro primeros meses del año. Entre ellas figura una joven de 30 años que murió el 23 de enero tras un choque con un jabalí en L"Ampolla. En febrero falleció un turista francés de 71 años después de una colisión frontal en Tarragona.
Ya en abril, un motorista de 61 años perdió la vida en La Canonja y un conductor de 47 años murió en el término municipal de Roda de Berà. A estas muertes se añaden las registradas este mes hasta alcanzar el total de cinco fallecidos en abril.
Perfil de las víctimas
De las diez personas fallecidas en la red viaria de la demarcación, dos eran extranjeras, un ciudadano francés y un joven húngaro. Tres de las víctimas eran motoristas y dos eran ciclistas. Otra de las personas muertas era un viandante, que perdió la vida tras ser arrollado por un microbús en Marçà.
Las otras cinco víctimas mortales eran conductores de coche o de furgoneta. El balance provisional de 2026 sitúa de nuevo a Tarragona en un escenario de alta mortalidad en carretera, con abril como el mes más negro de lo que va de año y con la N 340 como principal foco de preocupación en la demarcación.