La Oficina del Inspector General de la NASA y el FBI han destapado una presunta campaña de phishing que durante cuatro años permitió a un ciudadano chino acceder a software sensible relacionado con el diseño aeroespacial y el desarrollo de armamento. El acusado es Song Wu, que se encuentra en busca y captura y tiene una orden de arresto federal en vigor.
La investigación sitúa la supuesta actividad entre 2017 y 2021. Durante ese periodo, Song Wu habría contactado con decenas de profesionales del sector aeroespacial, entre ellos personal de la NASA y de la Fuerza Aérea, la Armada, el Ejército y la Administración Federal de Aviación, además de universidades y empresas privadas.
Suplantación de expertos para obtener acceso a programas restringidos
Los investigadores sostienen que el sospechoso se hacía pasar por ingenieros y académicos estadounidenses para engañar a empleados e investigadores de instituciones consideradas clave. Para ello, habría creado cuentas de correo falsas con las que suplantaba la identidad de expertos reconocidos en ingeniería aeroespacial.
El supuesto objetivo era lograr acceso a software restringido e incluso a su código fuente. En numerosos casos, las víctimas habrían compartido información crítica convencidas de que colaboraban con colegas legítimos, sin saber que con ello podían vulnerar los controles de exportación de Estados Unidos.
Ese marco normativo prohíbe transferir determinadas tecnologías a países extranjeros por motivos de seguridad nacional. La investigación conjunta concluye que el ciberdelincuente buscaba de forma específica herramientas de modelado empleadas en el diseño de aeronaves y sistemas militares.
Un total de 28 cargos y una orden de arresto federal
Song Wu ha sido acusado de 14 cargos de fraude electrónico y otros 14 de robo de identidad agravado. Por cada uno de los cargos de fraude electrónico, la pena máxima contemplada es de 20 años de prisión. A eso se suma una pena adicional de dos años si finalmente es declarado culpable del delito de robo de identidad agravado.
En estos momentos, el acusado sigue huido. Las autoridades mantienen activa la orden de arresto federal mientras avanza el procedimiento.
Más de 80 investigaciones en una década
"Casos como este subrayan la importancia de cumplir con los controles de exportación y mantenerse alerta, incluso durante los intercambios de correo electrónico cotidianos" - Ryan Pittman, agente especial a cargo del CCD
"En la Oficina del Inspector General de la NASA, nuestra labor es proteger la tecnología de vanguardia de la Agencia y desenmascarar a los ciberdelincuentes que intentan robarla" - Ryan Pittman, agente especial a cargo del CCD
La propia Oficina del Inspector General de la NASA ha recordado que en la última década ha abierto más de 80 investigaciones relacionadas con vulneraciones de los controles de exportación. El impacto económico atribuido a esos casos supera los 5,8 millones de dólares, una cifra que refleja el alcance de unas pesquisas centradas en proteger tecnología considerada estratégica.