El director del FBI, Kash Patel, confirmó este miércoles ante el Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos que la agencia compra datos disponibles en el mercado para rastrear movimientos y conocer la localización de personas. La declaración supone la primera confirmación expresa de esta práctica desde que el anterior director del organismo, Christopher Wray, sostuviera en 2023 que se había hecho en el pasado.
Patel defendió durante la audiencia que ese acceso a información personal se ajusta al marco legal estadounidense. Según explicó, el FBI recurre a datos comercializados por empresas privadas que recopilan rastro digital de los usuarios y después lo venden a terceros.
"Adquirimos información disponible en el mercado que es compatible con la Constitución y las leyes de la Ley de Privacidad de las Comunicaciones Electrónicas, y esto nos ha proporcionado información de inteligencia valiosa" - Kash Patel, director del FBI
Compra de datos personales a intermediarios privados
El acceso del FBI se produce a través de data brokers o comerciantes de datos, compañías que reúnen información obtenida del uso cotidiano de servicios digitales. Entre ese material figuran transacciones con tarjetas de crédito y actividad en redes sociales, según los datos conocidos.
El texto señala que esa información puede venderse a compradores privados o institucionales siempre que no sean adversarios extranjeros como China, Rusia o Irán.
La práctica permite a la agencia obtener información personal sin recurrir directamente a los operadores de telefonía móvil, un punto especialmente sensible desde el cambio de criterio fijado por el Tribunal Supremo de Estados Unidos.
El debate sobre la orden judicial
Desde 2018, el Supremo estadounidense exige a las fuerzas policiales una orden judicial para que las compañías telefónicas entreguen datos de localización de sus clientes. Ese requisito afecta a la entrega directa por parte de las operadoras, pero el debate político y jurídico se ha desplazado en los últimos años hacia la compra de datos ya comercializados por terceros.
En ese contexto, el senador demócrata Ron Wyden y el senador republicano Mike Lee presentaron el pasado viernes la Ley de Reforma de la Vigilancia Gubernamental.
La propuesta obligaría al FBI y al resto de agencias policiales o de inteligencia a disponer siempre de una orden judicial para acceder a datos personales de la ciudadanía.
Críticas en el Senado por el alcance del rastreo
Durante la comparecencia de Patel, Wyden cargó contra esta vía de obtención de información y alertó del riesgo añadido que, a su juicio, supone el uso de herramientas de inteligencia artificial para procesar grandes volúmenes de datos privados.
"Hacerlo sin una orden judicial es una burla escandalosa de la Cuarta Enmienda; resulta especialmente peligroso dado el uso de la inteligencia artificial para rastrear cantidades masivas de información privada" - Ron Wyden, senador demócrata
La confirmación del FBI reabre así el choque entre las necesidades de inteligencia y los límites legales sobre privacidad, en un momento en que el Senado estudia una reforma para cerrar esta vía de acceso a la información personal sin autorización judicial.