5.000 millones de euros: así se distribuyen las subvenciones de la Generalitat en 2025 según Subvencions.cat

"Los datos nunca son neutrales" - Cristina Garde, investigadora de la Universitat Pompeu Fabra

27 de marzo de 2026 a las 10:29h
5.000 millones de euros: así se distribuyen las subvenciones de la Generalitat en 2025 según Subvencions.cat
5.000 millones de euros: así se distribuyen las subvenciones de la Generalitat en 2025 según Subvencions.cat

Dos buscadores digitales creados por el ingeniero catalán Gerard Giménez han sacado a la luz una fuga de datos personales en el Portal de Transparència de la Generalitat, un caso que investiga ahora la Autoritat Catalana de Dades. La incidencia llevó a la Generalitat a desactivar durante unas horas el flujo de información del portal para corregir la publicación de datos personales de beneficiarios de subvenciones.

Giménez lanzó hace un mes Contractes.cat, centrado en contratación pública, y Subvencions.cat, dedicado a las ayudas públicas, con el objetivo de facilitar el acceso a la información ya disponible en el Portal de Transparència. La iniciativa llegó incluso al último pleno del Parlament, donde fue citada durante la sesión.

Un acceso más simple a contratos y subvenciones

Los dos portales permiten consultar de forma más ágil datos de contratación y subvenciones, además de un registro de adjudicaciones de las entidades beneficiadas. Subvencions.cat cifra en casi 5.000 millones de euros las subvenciones otorgadas por la Generalitat en 2025.

Entre las entidades que más fondos habrían recibido en los últimos diez años figuran, siempre según ese buscador, el Ayuntamiento de Barcelona con 501 millones de euros, el Consell de l"Advocacia Catalana con 397 millones, la Fundació per a la Universitat Oberta de Catalunya con 228 millones, la Universitat de Barcelona con 125 millones y la Fundació del Hospital de Sant Pau con 120 millones.

Menjòmetre amplía el modelo con indicadores propios

En paralelo ha aparecido Menjòmetre, un proyecto que replica la iniciativa y se presenta como "un observatorio independiente de subvenciones y contratos". La herramienta añade un sistema de puntuación, un porcentaje de adjudicaciones sin competencia y cálculos sobre el número de médicos que se podrían contratar o parques infantiles que se podrían construir con los importes adjudicados.

En uno de sus ejemplos, Menjòmetre sostiene que el volumen de subvenciones concedido al Ayuntamiento de Barcelona daría para 830 médicos, 228 carriles bici y 380 parques nuevos en un año.

Debate sobre el uso político de los datos

"Los datos nunca son neutrales" - Cristina Garde, investigadora de la Universitat Pompeu Fabra

La aparición de estas herramientas ha abierto un debate sobre cómo se presentan y se interpretan los datos públicos. Cristina Garde, investigadora en Medios, Comunicación y Cultura de la Universitat Pompeu Fabra, sostiene que en el momento en que se representa el mundo a partir de datos ya se hace una elección ideológica. A su juicio, Menjòmetre se vende como una plataforma aséptica y objetiva, pero instrumentaliza la herramienta.

Garde también advierte de que se señalan de forma constante entidades de cooperación y considera que esa selección no es casual. En su análisis, la presentación de las entidades que reciben dinero público las sitúa como parte de una red clientelar y contrapone a los contribuyentes con los supuestos beneficiarios de ese sistema.

El entorno digital de Aliança Catalana y Junts figura entre los más activos en el apoyo a la herramienta. Xavier Fargas, coordinador de distritos de Aliança Catalana, resumió ese enfoque con un mensaje difundido en redes.

"El pueblo sabe sumar. Toca pasar cuentas. Menos paguitas" - Xavier Fargas, Aliança Catalana

Para Garde, detrás de ese discurso existe un nacionalismo exacerbado que apela a un nosotros en lugar de a la noción de cosa pública. También vincula este fenómeno a la crisis de los medios tradicionales y al papel creciente de usuarios de X que consideran que deben fiscalizar directamente la información pública.

Once años de ley y una ciudadanía poco formada

La ley de transparencia vigente en Cataluña supera ya los once años. Irene Araguàs, profesora de Derecho de la Universitat de Barcelona, admite que le sorprende que herramientas de este tipo no hubiesen aparecido antes. A su juicio, la exposición de datos hace al Estado más vulnerable, pero al mismo tiempo reduce espacios para la corrupción.

Araguàs sostiene que la situación actual es mejor que la anterior a la ley, cuando la administración publicaba información de forma más discrecional. Sin embargo, cree que ese derecho no ha llegado del todo a la ciudadanía porque no se ha difundido lo suficiente ni se ha educado adecuadamente a la población para usarlo.

La profesora defiende que la información pública debe ofrecerse de manera neutra, pero también comprensible. En ese equilibrio, plantea que la administración incorpore recursos populares como gráficos para acercar los números a la población sin interpretar los datos, pero sí facilitando su lectura. Mientras tanto, el caso abierto por la difusión de datos personales ha situado el foco no solo en la utilidad de estas herramientas, sino también en los límites y riesgos de una transparencia mal desplegada.

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