La multa de 10.000 euros impuesta en diciembre a Pere Puigbert en Ventalló, en l'Alt Empordà, ha reabierto el debate sobre la venta directa de fruta y otros productos del campo junto a la carretera en Cataluña. El agricultor, ingeniero agrícola y propietario de Fruites Núria, fue sancionado por unos carteles publicitarios situados en el margen de la vía que llevaban 15 años instalados.
El choque aparece en la propia práctica del sector. Mientras la normativa prohíbe la publicidad visible desde la calzada en una franja de 100 metros, varios municipios de Lleida mantienen puestos de venta en carretera con actividad regular, permisos y sin conflictos destacados, aunque en algunos casos han tenido que retirar carteles para evitar sanciones.
La ley prohíbe los carteles a 100 metros de la calzada
La ley 37/2015 de Carreteras y el reglamento general de Carreteras de Catalunya vetan la publicidad que pueda verse desde la carretera dentro de esa franja de 100 metros medida desde la arista exterior. La norma sí permite rótulos identificativos colocados en el edificio o en la finca del negocio.
Ese es el punto que ha situado a Puigbert en el centro de la discusión. La sanción no afecta a la venta de producto en sí, sino a la señalización comercial instalada junto a la vía para atraer clientes hasta la explotación.
En Lleida, sin embargo, el problema no había aflorado con la misma intensidad. Unió de Pagesos y JARC sostienen que en la provincia no constan denuncias ni polémicas relevantes por este motivo, pese a que la venta de proximidad en carretera forma parte del paisaje agrario en varios municipios.
Sergi Balué, responsable de fruta dulce de JARC, lo resumió de forma breve. “No es algo que haya sido noticia aquí”.
Lleida mantiene entre 10 y 20 puestos y reclama más margen
Unió de Pagesos cifra entre 10 y 20 los puestos de venta en carretera en Lleida y considera que la cifra debería triplicarse. El sindicato matiza, al mismo tiempo, que la fruta pierde calidad cuando soporta altas temperaturas, un límite práctico para este modelo de comercialización.
La reivindicación del sector apunta a la comparación con otros países europeos. Josep Cabré, responsable estatal de fruta dulce de Unión de Uniones, y Jaume Gardeñes, responsable de sectores vegetales de Unió de Pagesos, piden aplicar criterios similares a los de la Unión Europea para favorecer la venta de proximidad.
"Cuando vamos por Europa encontramos mucha venta de proximidad. Pedimos poder hacer lo mismo que ellos" - Josep Cabré, responsable estatal de fruta dulce, Unión de Uniones, y Jaume Gardeñes, responsable de sectores vegetales, Unió de Pagesos
Quim Torra, expresident del Govern, también intervino en ese sentido al recordar que en Suiza es habitual comprar productos de la tierra directamente a los payeses, incluso en carreteras.
Mientras se mantiene ese debate, el Departament d'Agricultura mueve ficha. Òscar Ordeig, conseller de Agricultura, contactó con el agricultor sancionado para buscar fórmulas que impulsen la venta directa, de proximidad, de temporada y de calidad, y el departamento estudia vías para facilitar la señalización, los accesos y los puntos de venta de las explotaciones.
Alfarràs, Ponts y Organyà mantienen ventas sin incidencias destacadas
Algunos casos de Lleida muestran cómo conviven la actividad comercial y las restricciones sobre la publicidad. En Alfarràs, Miquel Aige, propietario del puesto Km0, retiró un cartel a pie de carretera después de que la administración le denegara el permiso y le advirtiera de posibles sanciones.
En ese mismo municipio, Joan Carles Garcia, alcalde de Alfarràs, explicó que hay varios agricultores que venden en carretera y que están localizados, dados de alta, con licencia de actividad y respetando la distancia y la seguridad exigidas.
Ponts mantiene una situación similar. Josep Tàpies, alcalde del municipio, afirmó que los agricultores que venden allí tienen tienda y permiso.
Más al norte, en Organyà, también existe venta en carretera de mermelada y setas durante la temporada. En ese caso no hay carteles publicitarios y la actividad no ha ocasionado problemas.
La referencia que maneja Unió de Pagesos en la provincia de Lleida sitúa actualmente entre 10 y 20 los puestos de venta en carretera, una cifra que el sindicato considera insuficiente para el potencial de la venta directa.