Tamara Puigfell dejó atrás cuatro años y medio viviendo en la calle en la zona de la Seu Vella de Lleida tras entrar en el programa Housing First, impulsado por la Paeria y Sant Joan de Déu. Cinco años después, vive en una vivienda unipersonal, lleva dos años sin consumir sustancias y se está formando como técnico sociosanitario.
Su caso resume una distancia difícil de ignorar entre la magnitud del sinhogarismo en la ciudad y el impacto que puede tener una vivienda estable en procesos de reinserción. Arrels contabiliza 237 personas sin techo y 1.400 sin hogar, mientras Puigfell asegura que sin ese piso no sabe cómo habría terminado y añade que, probablemente, muerta.
Tamara Puigfell pasó de la calle en la Seu Vella a cinco años de estabilidad en una vivienda
Puigfell explica que su deterioro empezó con la toxicomanía, que perdió la custodia de su hijo y que acabó trasladándose de Tàrrega a Lleida. Durante cuatro años y medio vivió en la calle, en el entorno de la Seu Vella, hasta que accedió al programa municipal de vivienda.
Housing First facilita el acceso a pisos unipersonales para personas sin hogar con el objetivo de favorecer su reinserción social. En el caso de Puigfell, el cambio no fue inmediato, pero sí sostenido en el tiempo.
"Cuando me preguntaron cómo vería vivir en un piso no me lo creía. Había perdido la esperanza" - Tamara Puigfell, participante del programa Housing First
Con el paso de los años, la adaptación se consolidó. Ella misma resume esa evolución al afirmar que lleva dos años sin consumir y está totalmente acostumbrada al piso, donde además ha adoptado un perro.
El apoyo inicial incluyó rutinas diarias y seguimiento del alquiler
La entrada en una vivienda en solitario exigió acompañamiento en cuestiones básicas de la rutina diaria. También hizo falta seguimiento para normalizar el pago del alquiler, un hábito que Puigfell no tenía después de años fuera del sistema residencial.
"Iniciar la vida en solitario me fue muy bien, porque me ha ayudado a dejar de consumir, pero al principio me costó acostumbrarme. Tenían que ir detrás de mí para que pagara el alquiler por falta de costumbre" - Tamara Puigfell, participante del programa Housing First
Un trabajador social del programa resume ese enfoque de intervención al señalar que la soledad puede convertirse en una herramienta de acompañamiento. La vivienda individual forma parte de ese planteamiento, pensado para estabilizar primero a la persona y trabajar después otros ámbitos de su vida.
Ahora, el itinerario de Puigfell ya no gira en torno a la supervivencia diaria en la calle. En estos momentos se está formando como técnico sociosanitario, después de cinco años dentro del programa impulsado por la Paeria y Sant Joan de Déu.