Lleida es la capital catalana con la mayor brecha socioeconómica entre barrios, con casi 100 puntos de diferencia en el Índice Socioeconómico Territorial del Idescat entre el Centre Històric, que marca 35,3, y Ciutat Jardí, que alcanza 134,6.
La distancia entre ambos puntos de la ciudad apenas ronda los 10 minutos en coche. Esa proximidad contrasta con una separación de renta que supera la de cualquier otra capital de demarcación en Catalunya, donde Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona registran diferencias internas de más de 90 puntos entre sus secciones censales más alejadas.
La Paeria sitúa 25 millones en el Centre Històric durante cinco años
El gobierno municipal de la Paeria admite la diferencia de renta entre zonas de la ciudad y afirma que trabaja para reducirla con mejoras en las condiciones de vida y con la promoción de vivienda y equipamientos en los barrios con peores indicadores.
Carlos Enjuanes, segundo teniente de alcalde y concejal de Acción e Innovación Social, concretó que el plan integral para el Centre Històric reúne un centenar de actuaciones y que gran parte del programa se financia con 25 millones de euros del Plan de Barrios para los próximos cinco años.
Entre las medidas en marcha, la Paeria impulsa vivienda asequible para jóvenes con colaboración público privada, la agrupación de solares para construir vivienda de calidad y la recuperación de equipamientos como la antigua escuela Cervantes, además de zonas verdes.
Cristina Armengol, presidenta de la Asociación de Vecinos y Comerciantes del Centre Històric de Lleida, vincula las rentas bajas del barrio al peso de población trabajadora con empleos poco cualificados y al estado del parque residencial antiguo, que abarata los alquileres.
"Las inversiones del Plan de Barrios están muy bien, pero necesitamos ver acciones y resultados" - Cristina Armengol, presidenta de la Asociación de Vecinos y Comerciantes del Centre Històric de Lleida
Armengol reclama que la rehabilitación de edificios y la reforma urbanística tengan prioridad dentro de ese despliegue, en una zona que concentra los peores datos del indicador en la ciudad.
Ciutat Jardí discute el índice y reclama más servicios en un barrio con la UdL y Bombers
En el extremo opuesto, Ramir Bonet, presidente de la Asociación de Vecinos de Ciutat Jardí, sostiene que el índice no retrata bien el barrio y que la clasificación debería basarse en la mediana y no en la media.
Bonet rechaza la imagen de un área acomodada sin matices y asegura que en Ciutat Jardí vive población trabajadora, entre ella técnicos, funcionarios y emprendedores, que afronta hipotecas y gastos corrientes.
"Tenemos una escuela y nada más, y queremos un jardín de infancia porque cada año nacen aquí entre 50 y 70 niños. Tampoco tenemos un centro de día" - Ramir Bonet, presidente de la Asociación de Vecinos de Ciutat Jardí
La entidad vecinal añade que el barrio arrastra falta de servicios públicos pese a acoger una prisión, un parque de Bombers de la Generalitat y un campus de la Universitat de Lleida. También pide a la Paeria cámaras lectoras de matrículas en los accesos para dificultar la huida de ladrones.
Fuera de Lleida, el mapa del Idescat sitúa en la parte alta de los municipios de más de 1.000 habitantes a Matadepera, Tiana y Sant Just Desvern, mientras que Salt, Sant Pere Pescador y Seròs aparecen en la parte baja. Otros municipios como el Pont de Suert, Llinars del Vallès, Vielha, Torelló, Maçanet de la Selva, Sallent y l'Escala presentan un reparto mucho más equilibrado, con diferencias internas que van de los 10 a los 16 puntos.