La asociación de vecinos de Ciutat Jardí en Lleida se enfrenta a su posible disolución si no aparece un nuevo presidente antes del 21 de este mes. Ramir Bonet ha confirmado su marcha definitiva tras liderar la entidad desde 2020 y advierte que su equipo dimitirá en bloque si no hay relevo.
El plazo para presentar candidatos cierra el día de la asamblea general. Esta fecha marca el límite para evitar que la falta de voluntarios provoque el cierre de una organización refundada entre 2018 y 2019 tras un conflicto vecinal.
El riesgo de disolución por falta de candidatos
Bonet asumió el cargo al no haber otros aspirantes hace cinco años. Desde entonces ha intentado dejar la presidencia en 2023, 2024 y 2025 sin éxito. La ausencia de relevo ha sido constante pese a sus avisos anuales.
"Llevo desde principios de 2020 al frente de la asociación y asumí el puesto al no haber ningún candidato, cada año aviso que quiero dejarlo, pero hasta ahora no ha habido nadie que se haya ofrecido a relevarme, pero ahora ya he avisado que me marcharé sí o sí" - Ramir Bonet, presidente de la asociación de vecinos de Ciutat Jardí
La situación actual difiere de los intentos anteriores. El presidente recibió la noticia de que todo su equipo directivo abandonará el cargo si él deja la presidencia. Esta decisión conjunta elimina la posibilidad de una transición interna temporal.
La desaparición de la junta actual dejaría a la entidad sin órganos de gobierno. Solo una lista alternativa completa podría salvar la estructura asociativa. De lo contrario, la organización desaparecerá de facto por imposibilidad legal de funcionar.
Las demandas pendientes con la Paeria
La entidad mantiene presión sobre el consistorio leridano para conseguir equipamientos básicos. El barrio reclama un centro de día y una escuela bressol como prioridades a medio o largo plazo. Estas reivindicaciones siguen sin resolverse pese a las gestiones realizadas.
"Son equipamientos necesarios que debemos desatascar de una vez por todas" - Ramir Bonet, presidente de la asociación de vecinos de Ciutat Jardí
Bonet ofrece su apoyo total a cualquier vecino dispuesto a presentarse. Asegura que ayudará en todo lo necesario para facilitar el traspaso de responsabilidades. Su objetivo es garantizar la continuidad del trabajo realizado durante los últimos años.
Este problema de relevo generacional afecta a otras entidades locales. La asociación de Els Mangraners logró encontrar candidatos jóvenes a última hora el año pasado. Ese caso evitó su cierre inminente gracias a la movilización final de nuevos vecinos.
"Evidentemente, no queremos que eso pase, pero ya llevamos tiempo avisando de este riesgo y, si alguien quisiera dar un paso adelante, le ayudaría en todo lo que hiciera falta, pero es necesario pasar el testigo" - Ramir Bonet, presidente de la asociación de vecinos de Ciutat Jardí
El dirigente insiste en la necesidad de incorporar savia nueva a la dirección. Considera que sería una lástima perder la trayectoria construida desde la refundación. La supervivencia de la asociación depende ahora de la respuesta vecinal antes del 21.