La Guardia Civil ha esclarecido una estafa de falsas inversiones financieras que supuso un perjuicio de casi 40.000 euros a un vecino de Toledo y ha identificado a una presunta autora de nacionalidad francesa con domicilio en la provincia de Girona. La mujer, no obstante, se encuentra en paradero desconocido y por ahora no ha podido ser localizada.
La denuncia fue presentada a través de la sede electrónica policial y la investigación ha sido asumida por el equipo de Cibercomandancia, que ha analizado las comunicaciones mantenidas con la víctima y el recorrido del dinero para tratar de determinar la responsabilidad de los implicados.
Captación a través de redes sociales
La investigación sitúa el inicio del fraude en varios anuncios difundidos en redes sociales, donde se ofrecían oportunidades de inversión con alta rentabilidad. Tras pulsar en uno de esos enlaces, el afectado fue redirigido a un grupo de WhatsApp administrado por un falso profesor presentado como experto en finanzas.
A partir de ahí, los autores habrían desplegado un proceso de manipulación psicológica basado en el análisis del perfil de la víctima. Según las pesquisas, recibió recomendaciones de inversión supuestamente adaptadas a sus intereses y, además, se le asignó un asistente virtual para resolver dudas y reforzar la credibilidad del entramado.
Una promesa de beneficios rápidos
El fraude avanzó hasta la invitación a un supuesto grupo selecto de inversores. Las operaciones se gestionaban mediante una aplicación instalada en el teléfono móvil del denunciante, desde la que se canalizaban las indicaciones para invertir.
Una vez consolidada la confianza, la víctima realizó nueve transferencias bancarias por un importe total próximo a los 40.000 euros. La promesa de los estafadores era lograr rendimientos de aproximadamente un 15% en poco tiempo, aunque los agentes sostienen que ese dinero nunca generó ningún beneficio real.
Rastreo internacional del dinero
Durante la investigación, la Guardia Civil ha logrado identificar a una presunta responsable, una mujer francesa vinculada a la provincia de Girona, si bien su localización sigue pendiente. El caso continúa bajo investigación para aclarar el destino final de los fondos y el posible papel de otras personas.
En paralelo, se han solicitado órdenes europeas de investigación a Rumanía, Luxemburgo, Italia y Dinamarca para seguir el rastro económico. También se ha cursado una comisión rogatoria a Irlanda con el objetivo de reconstruir el movimiento del dinero y esclarecer completamente los hechos.