Saúl Craviotto pronunció el pregón de la fiesta mayor de Sant Anastasi desde el salón de plenos de la Paeria. El deportista olímpico asumió el rol de pregonero en un acto marcado por la ausencia de representantes de ERC y Junts per Catalunya, que mostraron su oposición a la elección del piragüista para este papel institucional.
El orgullo de Lleida pesa más que las medallas
Craviotto inició su intervención reconociendo su estilo directo antes de abordar el emotivo vínculo con su ciudad natal. Ninguna medalla pesa tanto como el orgullo de decir de dónde soy, afirmó el atleta durante su discurso. A pesar de llevar más de 25 años viviendo fuera de la capital del Segrià, definió esta tierra como su punto de partida y su punto de retorno inevitable.
El pregonero evocó sus primeros contactos con el agua en el río Segre, donde su padre le enseñó a remar. En esas aguas comprendió que avanzar no siempre resulta fácil, una lección que trasladó a la metáfora vital. Su mensaje buscaba fomentar la unidad ciudadana frente a las divisiones políticas visibles en la grada.
Para llenar las calles de vida.
Esta frase resumía su deseo para la celebración, destacando que no hay nada más bonito que una ciudad unida celebrándose a sí misma. La intervención combinó la experiencia deportiva con la identidad local, evitando grandes discursos teóricos para hablar desde el corazón, tal como advirtió al inicio de su turno de palabra.
Drones iluminan la Seu Vella y cambia el pubillatge
El alcalde Fèlix Larrosa agradeció públicamente las palabras del pregonero tras concluir el acto institucional. Inmediatamente después, la ciudad disfrutó de un espectáculo nocturno que empleó tecnología aérea para realzar el patrimonio histórico. Más de 300 drones sobrevolaron la Seu Vella reproduciendo digitalmente el conjunto monumental y la figura de Lo Marraco.
La tradición del pubillatge experimentó cambios significativos durante la jornada. Los Joves Referents de Lleida 2025 entregaron el relevo a las nuevas pubilles y al hereu de 2026. La ceremonia recuperó la denominación tradicional y sustituyó la banda con la senyera por una de color burdeos, modificando así la indumentaria simbólica del cargo.
Xavier Sabaté, Maria Blanch, Xenia Bosch e Ivayla Stoyanova asumieron la representación juvenil con un mensaje claro sobre la implicación de su generación. Damos voz a una generación de jóvenes con ganas de implicarse, declararon los cuatro relevos. Subrayaron que cuando se apuesta por la juventud, Lleida gana en capacidad de futuro y participación social.
La música cerró el ciclo de actos oficiales con la interpretación de la canción oficial de la fiesta mayor. La cantante Abril Pinyol ejecutó Si marxo és per tornar, un tema compuesto específicamente para la ocasión por Pep Saula. La melodía acompañó el cierre de una jornada que mezcló la polémica política con la reivindicación identitaria y el espectáculo visual.