La provincia de Lleida registró una bajada del 2,78% en el número de desempleados durante el mes de abril. Los datos publicados este martes por el Ministerio de Trabajo confirman que 414 personas menos figuran en las listas del paro respecto al mes anterior.
Esta reducción se produce en un contexto estacional complejo para la economía local. El cierre de la temporada de esquí en el Pirineo provocó la pérdida de 527 puestos de trabajo, un factor que habitualmente tensiona las cifras laborales en estas fechas.
El turismo compensa el fin de la nieve
Las vacaciones de Semana Santa, repartidas entre marzo y abril, actuaron como contrapeso a la finalización de la actividad invernal. La afluencia de visitantes permitió absorber parte del impacto laboral generado por el cierre de las pistas de montaña.
El sector servicios concentra la mayor parte de la variación negativa con 311 parados más. Le siguen la agricultura con 62, la construcción con 19 y la industria con 17 en el desglose sectorial.
Actualmente hay 15.360 personas en situación de desempleo en las comarcas leridanas. Esta cifra sitúa el nivel de paro un 3,95% por debajo del registrado en el mismo mes del año anterior.
Crecimiento interanual de la afiliación
La Seguridad Social cuenta con 4.491 afiliados más que en abril del año pasado. Esto representa una variación positiva del 2,16% que refleja la recuperación del tejido productivo a lo largo de los últimos doce meses.
No obstante, la comparación mensual muestra una ligera contracción. Los cotizantes son 527 menos que en marzo, lo que equivale a una variación del -0,25% debido principalmente a la temporalidad de los contratos ligados al invierno.
El comportamiento de Lleida se alinea con la tendencia general en Cataluña. El paro en la comunidad autónoma bajó un 2,77% con 8.949 desempleados menos en todo el territorio.
Barcelona lidera la reducción absoluta con 6.035 parados menos y una caída del 2,50%. Tarragona registra un descenso del 3,82% con 1.448 desempleados menos, mientras que Gerona disminuye un 3,78% con 1.052 parados menos.
La dualidad entre el fin de la campaña de nieve y el impulso de Semana Santa define el mapa laboral actual. La balanza se inclina finalmente hacia la reducción del desempleo pese a la estacionalidad inherente al territorio.