El Tribunal de Instancia número 1 de Lérida ha reconocido la incapacidad permanente absoluta a una mujer de 50 años diagnosticada exclusivamente con fibromialgia. La resolución judicial obliga al Instituto Nacional de la Seguridad Social y a la Tesorería General de la Seguridad Social a abonar una pensión vitalicia.
La cuantía asciende al 100% de la base reguladora que se sitúa en 1.592 euros mensuales. Los efectos económicos de esta sentencia retrotraen sus consecuencias al momento del cese de la actividad laboral por cuenta ajena e incluyen las revalorizaciones legales correspondientes.
Un diagnóstico sin otras patologías asociadas
La magistratura considera probado que la demandante padece discopatía cervical y lumbar además de fibromialgia en grado III. El fallo destaca que no existen otras enfermedades concomitantes que justifiquen por sí solas la invalidez total para todo trabajo.
"Se concede el grado de Incapacidad Permanente Absoluta a una trabajadora afectada de fibromialgia en grado III sin tener en cuenta ninguna otra patología asociada" - Josep Miquel Moragues, abogado de la afectada
El letrado de la parte actora subraya la trascendencia del veredicto al basarse únicamente en esta enfermedad crónica. Este criterio rompe con la tendencia habitual de exigir comorbilidades graves para otorgar el máximo grado de protección social.
Las pruebas médicas aportadas confirman la gravedad del cuadro clínico presentado por la paciente. Un informe de la reumatóloga fechado el 7 de abril de 2026 detalla que la mujer presenta los 18 puntos fibrosíticos positivos durante la exploración física.
Una década de tratamientos infructuosos
Los autos judiciales establecen que el padecimiento de la fibromialgia se remonta como mínimo al año 2011. La afectada ha seguido un tratamiento prolongado que incluye fisioterapia masajes rehabilitación ejercicios específicos y analgesia con resultados escasos.
Esta situación clínica ha impedido su reincorporación al mercado laboral ordinario. La justicia valora la ineficacia de las terapias conservadoras aplicadas durante más de quince años para mitigar el dolor y la fatiga extrema.
La resolución dictada no es firme en este momento. Las partes pueden interponer un recurso de súplica ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña si consideran oportuno impugnar el fallo.
El contexto local refleja una realidad sanitaria compleja en la capital ilerdense. Actualmente existen más de 10.000 afectados por fibromialgia en la zona junto a entre 300 y 600 personas con fatiga crónica y entre 50 y 70 con sensibilidad química múltiple.
La entidad Fibrolleida advierte sobre un incremento notable de casos de fatiga crónica vinculados a la pandemia de covid. Este fenómeno ha modificado el perfil epidemiológico de las personas enfermas en la región.
La edad media de los diagnosticados ha experimentado un descenso significativo en los últimos años. Mientras antes el rango se situaba entre los 45 y los 50 años ahora abarca desde los 25 hasta los 60 años de edad.