La Policía Nacional ha detenido en Lleida a tres hombres acusados de traficar con heroína y cocaína desde un piso del centro de la ciudad que, según la investigación, funcionaba como punto de almacenamiento y distribución. Los agentes los arrestaron cuando iban a realizar una venta, después de iniciar las pesquisas a partir de una denuncia anónima presentada en la comisaría provincial.
La operación sitúa el foco en un inmueble que había deteriorado la vida diaria en la zona. Mientras los investigados, identificados por la Policía Nacional como los líderes de un grupo criminal que introducía heroína en España desde Holanda, preparaban la droga para su distribución, el entorno acumulaba episodios de inseguridad, robos, hurtos e insalubridad por la afluencia de personas con perfil drogodependiente.
El registro halló 783 gramos de heroína y más de cuatro kilos para adulterar
Durante el registro del piso, los agentes intervinieron 783 gramos de heroína y 24 gramos de cocaína, además de 4.109 gramos de sustancias destinadas a cortar y adulterar la droga. También localizaron material para manipularla y envasarla.
Parte de la sustancia ya estaba preparada para su salida al mercado. La Policía Nacional también decomisó 2.400 euros en efectivo en una actuación que, de no haberse producido en ese momento, habría permitido culminar una nueva venta.
La investigación sostiene que el piso del centro de Lleida no solo servía para guardar la droga, sino también para preparar las dosis antes de distribuirlas. Ese uso del inmueble concentraba buena parte de la actividad atribuida a los tres arrestados.
La Policía sitúa a los arrestados en una red que traía heroína desde Holanda
Además de la venta al detalle, la Policía Nacional atribuye a los detenidos un papel de dirección dentro de un grupo criminal que introducía heroína en España procedente de Holanda. Esa consideración vincula el punto de venta detectado en Lleida con una cadena de suministro más amplia.
En la zona donde actuaban, los vecinos habían trasladado su malestar por las consecuencias del trasiego constante alrededor del edificio. Tras la intervención, han mostrado su agradecimiento porque relacionaban la actividad del piso con inseguridad, hurtos, robos y problemas de salubridad en el entorno.
Según la estimación policial, el valor de mercado de la droga intervenida habría superado los 50.000 euros si no hubiera sido interceptada antes de su distribución.