El hombre detenido por una presunta agresión sexual a una mujer inconsciente en la calle Ramon Llull, en el barrio del Clot de Barcelona, quedó ayer en libertad con cargos por decisión del Tribunal de Instancia de Lleida Sección de Violencia Sobre la Mujer Plaza número uno. La jueza le impuso una orden de protección que le prohíbe acercarse a menos de 200 metros de la víctima o comunicarse con ella por cualquier medio.
La decisión llega después de una detención practicada por la Guardia Urbana cuando, de madrugada, encontró al investigado encima de la mujer, que estaba tendida en la acera e inconsciente, con el pantalón bajado. La víctima ratificó la denuncia, explicó que tiene miedo del investigado y señaló también molestias físicas.
La Guardia Urbana lo detuvo a las 4.30 horas en la calle Ramon Llull
Los hechos ocurrieron alrededor de las 4.30 horas del domingo, cuando un ciudadano avisó a la policía tras ver a un hombre junto a una mujer tendida en la acera. En un primer momento, sospechó que podía tratarse de un robo.
Cuando las patrullas llegaron a la calle Ramon Llull, en el Clot, comprobaron que la mujer estaba inconsciente y con el pantalón bajado. Los agentes vieron además que el hombre se encontraba encima de ella, por lo que procedieron a detenerlo.
La causa se instruye como una presunta agresión sexual a una mujer que no podía reaccionar en ese momento. El arrestado quedó posteriormente a disposición judicial.
La jueza apreció testigos y dictó una orden de alejamiento de 200 metros
En su resolución, la jueza recoge que hay testigos que vieron a la mujer inconsciente, con los pantalones bajados, mientras el detenido estaba tumbado sobre ella y realizaba tocamientos en los genitales. Ese relato forma parte de los elementos valorados antes de acordar la libertad con cargos.
La magistrada mantuvo medidas de protección para la denunciante. En concreto, prohibió al investigado acercarse a menos de 200 metros y también le vetó cualquier contacto con la mujer por cualquier vía.
La víctima está representada por Marina Roig, letrada de Advocades Roig Sanjuan. En sede judicial ratificó la denuncia y manifestó que tiene miedo del investigado y que sufre molestias físicas.
La orden acordada por la jueza impide al investigado aproximarse a la denunciante a menos de 200 metros o comunicarse con ella por cualquier medio.