Lleida levantó entre 2020 y 2023 un total de 79 viviendas de protección oficial, una cifra que deja la media anual por debajo de 20 pisos. El dato contrasta con las 572 viviendas protegidas al año que se construían en la década de los ochenta, cuando se concentró más de la mitad de toda la promoción protegida finalizada en la ciudad hasta 2023.
La brecha no afecta solo al ritmo de nueva construcción. A 31 de diciembre de 2023 seguían calificadas como protegidas 3.739 viviendas, y otras cientos perdieron esa condición en 2024 y 2025 por caducidad, de modo que el parque protegido se reduce mientras la producción sigue en mínimos y el alquiler y la compraventa encarecen el acceso a la vivienda.
La ciudad pasó de 572 pisos protegidos al año a menos de 20
En los años ochenta se construyeron 5.729 viviendas protegidas en Lleida. Ese volumen equivale al 52,2% de las 10.978 viviendas protegidas finalizadas en la ciudad hasta 2023.
Después, la caída fue sostenida. Entre 2020 y 2023 se edificaron 79 viviendas protegidas, ocho veces menos que la media anual de 159 registrada entre 2000 y 2009.
A esa reducción se suma el escaso peso de la promoción pública. Entre 1990 y 2023 solo finalizaron 108 viviendas de promoción pública en la capital del Segrià.
La Generalitat de Catalunya prorrogó de forma provisional en 2026 la vigencia de la calificación protegida para 666 viviendas. La medida también se aplicó en otros municipios declarados zona de mercado residencial tensionado.
El mercado movió 31.117 compraventas y el alquiler subió un 55%
Mientras la oferta protegida pierde peso, el mercado residencial de Lleida mantiene una actividad elevada. Entre 2004 y 2024 se registraron 31.117 transacciones de compraventa y el 78,5% correspondieron a viviendas de segunda mano.
En 2024, la vivienda usada alcanzó un precio medio de 158.000 euros y la nueva se situó en 105.000 euros. El encarecimiento fue del 21,3% en segunda mano y del 20,6% en obra nueva.
También subió el alquiler. Entre 2005 y 2023 el precio aumentó un 55% y una muestra de 52 pisos en alquiler tomada en febrero de 2025 situó la renta media en 742,7 euros.
Los promotores vinculan la vivienda social a la financiación y a la estabilidad normativa
Montse Pujol, presidenta de la Asociación de Promotores en Lleida, sitúa la falta de rentabilidad como uno de los frenos para impulsar vivienda social desde el sector privado.
"El negocio de una promoción no se hace a cinco meses, sino a dos años, por lo que necesitamos seguridad normativa, además de más facilidades en la financiación" - Montse Pujol, presidenta de la Asociación de Promotores en Lleida
Pujol también reclama ayudas públicas y valora la línea de la Generalitat de Catalunya para licitar solares públicos con ese fin. En paralelo, pide estabilidad regulatoria para que las promociones puedan salir adelante.
En conjunto, Lleida registró entre 1998 y 2023 una media de 7,55 viviendas iniciadas por cada mil habitantes, por encima de la media de Catalunya, que fue de 7,12, pero por debajo de la del conjunto de el Segrià, situada en 8,54.