La Dirección General de Tráfico ha activado un plan de choque en la demarcación de Lleida con el propósito de reducir la larga lista de espera para la obtención del carnet de conducir. Esta medida responde directamente a la elevada demanda de pruebas prácticas que acumula la provincia y que ha saturado la capacidad operativa de los centros de evaluación. El dispositivo se implementará durante el mes de mayo y busca agilizar el proceso administrativo mientras se restablece la normalidad en la concesión de citas.
Incremento de recursos y días lectivos
El plan contempla un aumento sustancial del número de pruebas prácticas programadas en la demarcación. Una de las novedades centrales es la incorporación de examinadores itinerantes que se desplazarán por distintos municipios para descentralizar la oferta de exámenes. Además, se habilitarán sesiones de evaluación también los días sábado para aprovechar la totalidad de la jornada laboral del personal técnico. Estas acciones combinan la creación de nuevos turnos con horas extra del equipo de inspectores y el apoyo de equipos móviles especializados.
Gestión de los miles de pendientes
Según datos del sector, existen cerca de 5.000 aspirantes pendientes de realizar la prueba práctica en Lleida. Para coordinar esta oleada de exámenes, la DGT ha solicitado a las autoescuelas que faciliten un listado actualizado de todos los alumnos preparados para presentarse a la evaluación. La administración pretende priorizar a quienes llevan más tiempo en situación de espera y asegurar una gestión eficiente de las plazas disponibles mediante una coordinación estrecha con los titulares de las escuelas de manejo locales.
Balance de exámenes y tasas de éxito
Las cifras recientes muestran una ligera bajada en el ritmo de los controles. Durante el primer trimestre de este año se realizaron más de 3.200 pruebas de circulación en la demarcación. Este volumen es inferior al registrado en el mismo periodo del año anterior, lo que refleja el cuello de botella existente en los últimos meses. A pesar de la dificultad para acceder a la cita, aproximadamente el 50% de los aspirantes logran superar la prueba práctica. En contraste, el porcentaje de aprobados en los exámenes teóricos resulta aún menor, lo que indica un nivel exigente en todas las fases de la obtención del permiso.
El dispositivo tiene como meta clara disminuir los plazos de espera y mejorar el funcionamiento del sistema de formación vial a corto plazo. Las autoridades confían en que la intensificación de recursos permita absorber parte del stock pendiente sin afectar la calidad de las evaluaciones. Los ciudadanos afectados podrán consultar las nuevas convocatorias a través de los canales oficiales de la DGT y contactar con sus autoescuelas para ajustar sus fechas de presentación.