El Ayuntamiento de Lleida ha declarado desierta la convocatoria para cubrir la plaza de director adjunto de Agenda Urbana después de que el único aspirante considerado recomendable no pudiera garantizar una incorporación sin conflictos de interés. La decisión deja vacante un cargo que ya ha tenido dos relevos durante el actual mandato.
La paradoja del proceso es que solo el candidato mejor puntuado obtuvo la calificación de recomendable, pero su situación profesional actual pesó más que esa valoración. La comisión de acreditación advirtió de que ocupa un puesto cualificado en una empresa del sector de servicios urbanos y obra pública, un vínculo incompatible con parte de las funciones del cargo municipal.
La comisión advirtió de abstenciones en grandes contratos
El órgano evaluador concluyó que esa actividad profesional obligaría al aspirante a abstenerse en la participación de grandes contratos de servicios urbanos y obra pública. También apreció un posible conflicto con expedientes de gestión vinculados al ámbito de Agenda Urbana.
Con ese escenario, el consistorio ha optado por no cubrir la plaza. La convocatoria queda así sin adjudicación pese a que el proceso sí había identificado a un candidato situado en el primer puesto de la clasificación.
La vacante se mantiene tras dos ceses en el mismo mandato
La decisión añade inestabilidad a un puesto que no ha logrado consolidarse en el actual mandato municipal. Antes de esta convocatoria, otras dos personas ya habían cesado en la dirección adjunta de Agenda Urbana por motivos distintos.
El resultado del proceso deja a Lleida sin cubrir un área que arrastra cambios recientes en su estructura directiva, con una plaza vacante pese a haber superado la fase de evaluación un aspirante considerado apto en términos técnicos.
Durante el actual mandato, dos personas anteriores ya habían dejado este mismo puesto por motivos distintos.