La Guardia Urbana detuvo la madrugada del martes a un vigilante de seguridad de 34 años en el CUAP de Prat de la Riba de Lleida, después de un incidente denunciado en la zona de recepción del centro. El arresto se produjo hacia la 1.00 horas en este equipamiento sanitario, ubicado frente a la comisaría de la Policía Local.
Al hombre se le imputan presuntamente delitos de amenazas, desobediencia y resistencia a los agentes de la autoridad. La actuación policial se desencadenó después de que una administrativa denunciara haber sido amenazada y amedrentada en varias ocasiones por el vigilante, incluso con la porra.
Denuncia en el área de recepción
La denuncia de la trabajadora sitúa los hechos en la zona de recepción del CUAP de Prat de la Riba. La empleada aseguró que el guardia la había intimidado en repetidas ocasiones. Entre esos episodios, relató amenazas con la porra, lo que motivó la intervención de la Guardia Urbana.
El arrestado quedó investigado por su presunta actuación durante el incidente y también por la respuesta que habría mantenido ante los agentes cuando estos intervinieron en el centro sanitario.
Las agresiones en el ámbito sanitario
El caso vuelve a poner el foco sobre la violencia que sufren los profesionales en entornos asistenciales. La Organización Médica Colegial de España registró 879 agresiones verbales y físicas durante el año pasado. En Catalunya se contabilizaron 281 y en Lleida constan dos agresiones verbales.
"Estamos convencidos de que las agresiones están infradeclaradas, da la impresión de que con solo dos denuncias por parte de 2.000 colegiados las tenemos normalizadas, y no debe ser así" - Maria Chiné, vicepresidenta del Colegio de Médicos de Lleida
La reflexión de la representante del colegio profesional apunta a una posible infradenuncia de este tipo de episodios en la demarcación. El arresto practicado en el CUAP de Prat de la Riba vuelve a situar esta problemática en primer plano en un servicio sanitario de la ciudad de Lleida.