El temporal de viento y nieve en el Pirineo de Lleida se ha mantenido este jueves por cuarta jornada consecutiva, con especial incidencia en la Val d'Aran y el Pallars Sobirà. El episodio puede dejar entre 50 centímetros y un metro de nieve nueva por encima de los 1.800 metros, mientras las precipitaciones seguirán durante la mañana en la cara norte del Pirineo a partir de la cota 1.200.
La Bonaigua, cerrada por riesgo de aludes
Uno de los puntos más afectados vuelve a ser la carretera de la Bonaigua, donde el tráfico ha tenido que cortarse totalmente por el peligro de aludes. La nevada ha condicionado de nuevo la movilidad en este paso de alta montaña, en una jornada marcada también por el viento en cotas elevadas.
Las rachas han superado los 100 km/h en las zonas altas de Espot y Boí, lo que ha obligado a cerrar otra vez la parte superior de ambas estaciones en función de la evolución meteorológica. En Port Ainé también se han registrado afectaciones por acumulación de nieve.
La nieve seguirá durante la mañana
La previsión mantiene nieve en la cara norte del Pirineo durante buena parte de la mañana, con una cota situada en torno a los 1.200 metros. El episodio sigue concentrando la mayor intensidad en el Pirineo leridano, donde el viento y la nieve dificultan tanto la circulación como la actividad en los dominios esquiables.
Cambio de tiempo de cara al viernes
Tras varios días de inestabilidad, el pronóstico apunta a un giro a partir del viernes. Se espera una situación más estable y con dominio del sol, después de una semana marcada por el temporal en la alta montaña. El Servei Meteorològic de Catalunya prevé además que el tramo final de las vacaciones de Semana Santa pueda llegar con temperaturas de hasta 25 grados, en un contraste notable respecto al ambiente plenamente invernal de estos últimos días en el Pirineo de Lleida.