Renfe atribuye a problemas en la infraestructura de Adif la mayor parte de los retrasos del Alvia que conecta Vigo con Barcelona. En una carta enviada a CGT-Galiza, el presidente de la operadora, Álvaro F. Heredia, cifra en el 73,2% de los minutos de retraso imputables a incidencias en la infraestructura el origen principal de las demoras.
La explicación llega después de que el sindicato denunciara una falta de puntualidad sostenida en la línea. Ahí está la principal contradicción del servicio. Renfe admite que casi tres de cada cuatro minutos perdidos no dependen de su operación directa, pero el tren seguía saliendo de Barcelona con un retraso inicial medio de 30 minutos por la falta de capacidad en las vías de Can Tunis.
Barcelona adelantó la salida para recortar un retraso inicial de 30 minutos
La operadora modificó la hora de salida desde la estación de Barcelona para corregir ese problema de base. El ajuste respondió a las limitaciones de capacidad en Can Tunis, que estaban provocando un desfase medio de media hora ya en el arranque del trayecto.
CGT-Galiza había sostenido que en el 45% de las ocasiones los retrasos superaban los 60 minutos. Ese dato situaba el problema más allá de incidencias puntuales y afectaba de forma recurrente a un servicio de larga distancia que atraviesa toda la península.
Álvaro F. Heredia trasladó además al sindicato que la continuidad del servicio podía quedar en cuestión si no se corregía la situación. El presidente de Renfe advirtió de una posible cancelación por el impacto de los costes de indemnización a los viajeros.
El seguimiento de 21 días rebajó la demora media a 30 minutos
Durante las últimas tres semanas, un seguimiento realizado por CGT-Galiza y ALFERRO detectó una mejora en la puntualidad del Alvia entre Vigo y Barcelona. La media de retrasos quedó reducida a 30 minutos.
No desaparecieron, sin embargo, las incidencias en el recorrido. Entre los episodios registrados figura un corte de tensión causado por la presencia de una persona en la catenaria en Vilagarcía, uno de los factores que siguieron alterando la regularidad del servicio.
El seguimiento de CGT-Galiza y ALFERRO recoge esa mejora tras los cambios aplicados en la salida desde Barcelona y la sitúa en una media de 30 minutos durante los últimos 21 días.