La Policía Nacional ha expulsado de España a siete ciudadanos extranjeros multirreincidentes que actuaban principalmente en las comarcas de Girona, en un operativo coordinado en varios municipios y ejecutado en un plazo de 72 horas desde la confirmación del traslado.
Entre los expulsados figura un hombre detenido en Olot por presuntos vínculos con el yihadismo, cuya repatriación quedó pendiente hasta que se resolvió el recurso que había presentado contra la decisión. El grupo acumulaba en conjunto más de 100 antecedentes policiales y judiciales, con perfiles investigados también por agresión sexual, robos violentos y robos en viviendas.
El operativo reunió a cuerpos de Girona, Olot y Santa Coloma de Farners
La intervención estuvo dirigida por la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Girona, con apoyo de la Unidad Central de Repatriaciones. En la localización de los siete perfiles participaron además los Mossos d'Esquadra de Girona y de Santa Coloma de Farners.
También colaboraron las policías locales de Banyoles, Sant Hilari Sacalm y Olot, dentro de un dispositivo que debía cerrarse con rapidez por la activación de un vuelo de repatriación fletado para el traslado.
Fuera del reparto por nacionalidades, la operación se centró en personas con una trayectoria delictiva acumulada. Los siete expulsados sumaban más de 100 antecedentes policiales y judiciales por distintos delitos, según la información facilitada por la Policía Nacional.
Uno de los expulsados recurrió su repatriación tras ser detenido en Olot
Seis de los expulsados son ciudadanos marroquíes y el séptimo, gambiano. Uno de ellos había sido detenido en Olot por presuntos vínculos con el yihadismo y su salida no se ejecutó hasta que quedó resuelto el recurso presentado contra la orden de expulsión.
Otro de los hombres estaba acusado de una agresión sexual. El resto acumulaba antecedentes vinculados a robos violentos y a robos en viviendas, con actividad principal en distintas comarcas gerundenses.
La Policía Nacional enmarca estas actuaciones en la legislación de extranjería y en el cumplimiento de resoluciones judiciales. El cuerpo recuerda que la repatriación es una competencia específica suya y que el procedimiento está regulado por la Ley Orgánica 4/2000.
Además de la actuación policial, el proceso exige coordinación con la judicatura, la Fiscalía, la Abogacía, las delegaciones del Gobierno y los cuerpos consulares. La intervención tenía que completarse en un máximo de 72 horas desde la confirmación del vuelo de traslado.
La expulsión de los siete hombres se ejecutó en un dispositivo dirigido por la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Girona junto con la Unidad Central de Repatriaciones.