Los protocolos de protección ya actuaban en Figueres pero la seguridad real llegó tarde para Kimberli

Más de un centenar de personas se concentraron en Figueres para denunciar el asesinato de Kimberli D.G. y exigir que los protocolos contra la violencia machista se traduzcan en seguridad real.

28 de mayo de 2026 a las 12:56h
Los protocolos de protección ya actuaban en Figueres pero la seguridad real llegó tarde para Kimberli
Los protocolos de protección ya actuaban en Figueres pero la seguridad real llegó tarde para Kimberli

Más de un centenar de personas se concentraron este martes en la plaza Josep Tarradellas de Figueres para denunciar el asesinato de Kimberli D.G., ocurrido hace una semana, y reclamar una respuesta más eficaz frente a la violencia machista.

La protesta puso el foco en una brecha que atraviesa todo el caso. Las participantes denunciaron que las denuncias, las órdenes de protección y los protocolos existen, pero no garantizan seguridad real cuando la violencia avanza antes que la protección.

Las portavoces denunciaron que la protección llegó tarde

Colectivos feministas, entidades sociales y activistas de l'Alt Empordà impulsaron la convocatoria. Al inicio de la lectura del manifiesto, las portavoces rechazaron cualquier intento de rebajar el crimen con otras expresiones.

"Esto tiene un nombre: violencia machista. Y no lo rebajaremos, no lo maquillaremos ni lo esconderemos detrás de palabras suaves" - Portavoces de la concentración, lectura del manifiesto, Figueres

Durante el acto, las organizadoras criticaron la lentitud del sistema de protección. También sostuvieron que una denuncia no puede quedar reducida a un trámite y que una orden de protección no puede quedarse en un papel sin efectos reales.

Les Emporderades, colectivo formado por mujeres de l'Alt Empordà que han superado la violencia machista, situó el crimen dentro de una estructura de control y violencia contra las mujeres. En el manifiesto, el grupo afirmó que un hombre se creyó con derecho sobre la vida de la víctima, la persiguió, ignoró sus límites y acabó matándola.

Además, las intervinientes rechazaron las respuestas institucionales limitadas a gestos públicos. En su lectura, remarcaron que condenar y lamentar los hechos no equivale a proteger a una mujer cuando pide ayuda o expresa miedo.

El manifiesto defendió a Kimberli como mujer trans y rechazó la difusión de imágenes

Otro de los ejes de la concentración fue la defensa explícita de la identidad de Kimberli D.G. El texto respondió a los discursos que cuestionaban que el caso deba tratarse como violencia machista por tratarse de una mujer trans.

Las portavoces defendieron que ningún prejuicio ni ningún debate sobre su identidad puede alterar ese marco. También reclamaron que, cuando una mujer diga que tiene miedo, nadie le pida esperar, aguantar o demostrar más el peligro.

El manifiesto cargó también contra la difusión de imágenes de la víctima agonizando en redes sociales. Las organizadoras reprocharon que hubiera personas que grabaran la escena antes de prestar auxilio y rechazaron convertir la agresión en un espectáculo viral.

Dos amigas de Kimberli D.G. tomaron la palabra para pedir que el caso no desaparezca de la conversación pública en pocos días. Entre lágrimas, reclamaron que la visibilidad se mantenga no solo por ella, sino también por todas las mujeres que sufren violencia.

La concentración terminó sin minuto de silencio. En su lugar, la plaza respondió con un grito colectivo y una fecha convertida en recuerdo, porque las amigas de la víctima recordaron que Kimberli habría cumplido 33 años el 30 de mayo.

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