Las variantes de Olot y les Preses estarán operativas en 2031, de acuerdo con la previsión anunciada en marzo de 2026 por el presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, durante un acto en Olot. La consellera de Territori, Sílvia Paneque, presentó el proyecto definitivo y confirmó que la obra saldrá a licitación este año, con prioridad en los presupuestos de la Generalitat de Catalunya.
El calendario llega después de una reivindicación que se arrastra desde hace décadas y con una paradoja aún abierta en la comarca. La nueva infraestructura busca sacar tráfico de la travesía de les Preses y del centro de Olot, pero el trazado afecta de forma directa a la plana de la Vall d'en Bas y al acuífero del río Fluvià, dos de los puntos más sensibles del recorrido.
La Generalitat prevé rebajar hasta un 90% el tráfico en les Preses
Las obras empezarán el próximo año con maquinaria en el terreno. El trazado tendrá once kilómetros, un coste de 447 millones de euros y unirá la rotonda del polígono de la Serra, en la Vall d'en Bas, con la A-26 en Olot.
Ahora circulan 18.900 vehículos diarios por la travesía de les Preses, y entre un 10 y un 13% son pesados. La previsión oficial sitúa la reducción de tráfico en ese punto entre el 60 y el 90%, mientras que en la avenida de Sant Jordi y el centro de Olot la bajada esperada se mueve entre el 30 y el 45% sobre volúmenes actuales de 15.200 y 17.800 vehículos al día.
El proyecto reserva una parte relevante del recorrido a soluciones soterradas. En total, el 40% del trazado discurrirá por túnel o soterrado, con siete enlaces, tres ecoductos, un túnel de 2,7 kilómetros y otro tramo subterráneo de 900 metros.
Entre las actuaciones previstas figuran un aparcamiento e intercambiador modal en la rotonda de la Serra, un paso inferior hacia el polígono industrial, un aparcamiento para el área recreativa de Xenacs y un parque nuevo sobre el túnel subterráneo del Verntallat.
El túnel de la Pinya concentrará una parte clave del nuevo trazado
Uno de los puntos centrales de la obra será el túnel de la Pinya, de 2,7 kilómetros, entre el enlace norte y la zona de Olot oeste. En sus extremos se construirán los viaductos de Codella y l'Arengada.
El proyecto también elimina los viaductos y terraplenes actuales de la antigua carretera de Ripoll. Además, incorpora un nuevo enlace con la N-260a y la avenida dels Reis Catòlics, junto con la reforma de la avenida Sant Jordi como uno de los ejes urbanos afectados por el tráfico de paso.
En el entorno más próximo a los barrios y equipamientos, la actuación incluye pantallas acústicas en el Soler y las Feixes, el soterramiento del tramo del instituto escuela La Greda, vías para bicicletas y paradas de transporte público.
Pere Macias valoró la presentación del proyecto como un paso decisivo dentro de Bracons y defendió que la propuesta mantiene e incluso incrementa los criterios de respeto ambiental aplicados en el primer túnel.
"Es una muy buena noticia, porque las variantes son una pieza clave de todo el proyecto Bracons, que en su momento no se hicieron porque, entre otras cosas, no estaba lo suficientemente maduro su trazado. Después de un proceso en el que ha participado todo el mundo, la Generalitat ha presentado un proyecto muy serio" - Pere Macias
La demanda volvió a ganar fuerza tras años de protestas y plataformas vecinales
La reivindicación de la variante de Olot fue asumida por el gobierno de Jordi Pujol en 1987, aunque la necesidad política y viaria quedó más asentada con la apertura del eje Vic-Olot en 2009. El debate sobre el encaje de Bracons y sus efectos en la Garrotxa ha acompañado todo ese recorrido.
Ya en 2002, una manifestación encabezada por el entonces alcalde Lluís Sacrest y por Josep Coma, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos, cortó la avenida de Sant Jordi y la calle de Mulleras. Más recientemente, en 2024, se constituyó la plataforma vecinal No És un Vial. És un Carrer para impulsar el proyecto.
Miquel Macias enmarcó la discusión sobre Bracons en dos modelos de desarrollo y cuestionó el peso que han tenido sectores como la agroindustria del cerdo o el turismo de baja calidad en el crecimiento de la Garrotxa.
Paneque confirmó que la licitación se activará este año y que las obras arrancarán el próximo año con maquinaria en el terreno, con el objetivo de que las variantes de Olot y les Preses entren en servicio en 2031.