El Departament de Territori destinará entre 5 y 8 millones de euros a mejorar la seguridad de la Gi-531 a su paso por la Vall del Llémena, en el Gironès. El plan prevé más señalización, resaltos, pasos de peatones en tramos urbanos, mejoras de visibilidad en puntos concretos y cunetas transitables en algunos sectores de la carretera.
La actuación llega con una paradoja que sigue abierta en la zona. La vía mantendrá su anchura actual, tal como reclamaban los vecinos, pero al mismo tiempo persiste la demanda de limitar el paso de tráileres de dieciséis metros porque en varios puntos no pueden cruzarse dos vehículos y la circulación se complica especialmente en horario escolar.
Territori mantendrá el ancho actual de la Gi-531 por petición vecinal
El asfalto no se ampliará. La decisión responde a la petición trasladada por los residentes de la Vall del Llémena, que habían rechazado una intervención que alterara la configuración actual de la carretera.
El anuncio se presentó en Sant Martí de Llémena en una reunión con Manel Nadal, secretario de Movilidad e Infraestructuras, Antoni Conejero, jefe del Servicio Territorial de Carreteras de Girona, y un técnico de SOCOTEL. Allí se expuso una propuesta que los vecinos consideran satisfactoria en lo relativo a la mejora de la seguridad.
La inversión prevista se moverá en una horquilla amplia, ya que Territori calcula un coste de entre 5 y 8 millones de euros para ejecutar el conjunto de actuaciones en esta vía del Gironès.
La restricción a camiones sigue pendiente pese al acuerdo de enero y a la resolución de febrero
La plataforma Per una carretera segura y los residentes de la zona mantienen otra exigencia. Piden prohibir el paso de tráileres de dieciséis metros y restringir la circulación de camiones en horario escolar por las dificultades de cruce que presenta la Gi-531 en varios puntos.
En enero, la Mancomunitat de municipis de la Vall de Llémena alcanzó un acuerdo con dos empresas de Sant Aniol de Finestres para fijar esa limitación. Un mes después, el Parlament de Catalunya aprobó una resolución que recoge la misma medida.
Aunque la propuesta de obras ha rebajado parte de la tensión, la restricción al tráfico pesado todavía requiere concreción. Los Serveis Territorials de Trànsit de Girona están definiendo con las empresas los detalles de la aplicación para que la limitación pueda entrar en vigor.
Entre las mejoras previstas figuran nuevos pasos de peatones en zonas urbanas y más visibilidad en puntos específicos, además de señalización reforzada, resaltos y cunetas transitables en algunos tramos de la Gi-531.