La Generalitat de Catalunya ha cerrado la distribución de la herencia de los hermanos Anlló con una última asignación de 2,26 millones de euros que repartirán a partes iguales el Departament de Cultura y el Departament de Drets Socials. Ambos departamentos abrirán convocatorias públicas para que las entidades presenten proyectos financiados con ese dinero.
El reparto pone fin a un proceso abierto tras la muerte en 2002 de los hermanos Anlló, hoteleros de Sant Feliu de Guíxols fallecidos sin descendencia ni testamento. El patrimonio procedía sobre todo de inmuebles en la ciudad, pero su liquidación no se ha traducido solo en ventas, ya que parte del legado se ha reservado también para vivienda social.
La herencia sumó 2,26 millones tras vender el hotel Mediterráneo
La decisión la ha tomado la Junta distribuidora de herencias y la ha confirmado el Departament d'Economia i Finances. Con esta asignación, la Generalitat da por liquidada y distribuida la totalidad del legado de los hermanos Anlló.
El patrimonio estaba formado principalmente por antiguos hoteles, locales y edificios situados en Sant Feliu de Guíxols. La última propiedad que salió a licitación fue el antiguo hotel Mediterráneo, en el número 12 de la calle Penitència.
Ese inmueble se adjudicó en julio por 322.000 euros en la última operación de venta. La finca había quedado fuera de la subasta del 17 de julio por un recurso que el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya acabó desestimando.
La Generalitat ya había destinado otro millón y reservó dos fincas a vivienda social
Los 2,26 millones aprobados ahora se añaden al millón de euros que Cultura y Drets Socials i Inclusió ya habían repartido antes a través de convocatorias públicas. El mecanismo sigue el régimen de las herencias intestadas que tramita la Generalitat cuando no existen testamento ni herederos.
En esos casos, la administración destina los recursos obtenidos a fines sociales, asistenciales o culturales. En el legado de los Anlló, además de las ventas y de las convocatorias, dos inmuebles se adscribieron directamente a la Agència de l'Habitatge de Catalunya.
Esa adscripción permitirá crear 23 viviendas destinadas a uso social a partir de dos fincas del patrimonio heredado.