La Generalitat de Cataluña ha presentado un proyecto piloto que prevé la presencia de agentes de paisano de los Mossos d'Esquadra en centros educativos. La iniciativa, impulsada por el Departamento de Educación y Formación Profesional, podría llegar a escuelas e institutos de toda Cataluña. Los agentes participarían en tareas de prevención, acompañamiento e intervención, sin ejercer como policía visible.
Esta medida ha provocado rechazo en parte del profesorado y de asociaciones de familias, que cuestionan el enfoque adoptado para mejorar la convivencia escolar.
Desmentidos sobre militarización
Las aclaraciones oficiales descartan que se trate de militarizar los centros o de profesores con armas tipo taser. El objetivo declarado es integrar una figura de confianza dentro del entorno académico para facilitar la detección temprana de conflictos. Sin embargo, los comentarios en redes sociales y foros señalan que el problema de fondo no es policial, sino educativo y social.
Muchos usuarios argumentan que la solución requiere más recursos pedagógicos y menos presencia institucional armada. Informes internacionales como las pruebas PISA reflejan dificultades persistentes en el sistema educativo desde hace años. Estos datos sugieren que la crisis estructural del sector necesita respuestas integrales que vayan más allá de la mera seguridad física.
"El problema de fondo no es policial, sino educativo y social"
Esta reflexión resume el sentir de muchos colectivos que ven en la medida una distracción frente a las carencias reales del modelo actual. La implementación del piloto servirá para evaluar si esta estrategia logra mejorar el clima escolar sin generar mayor polarización.