La DGT concentró este sábado en Lleida 300 exámenes prácticos de conducir en una sola jornada para intentar recortar la lista de espera en la provincia, que llegó a 5.000 alumnos por la falta de funcionarios operativos. Las pruebas se repartieron entre Neoparc y Til·lers, dos puntos de la ciudad elegidos por su bajo tráfico.
La operación alivió parte del atasco, pero no lo resolvió. Pese a la jornada extraordinaria, Lleida mantiene todavía más de 4.000 alumnos pendientes de hacer el examen práctico, después de meses de demora para acceder a una convocatoria.
Quince examinadores hicieron 300 pruebas en un sábado
Durante la jornada trabajaron 15 examinadores y cada uno realizó 20 pruebas. En un día laborable habitual, en cambio, operan cuatro funcionarios y cada uno hace 12 exámenes.
El despliegue permitió multiplicar en un solo día la capacidad ordinaria de examen en la capital del Segrià. La DGT situó además la actividad en Neoparc y Til·lers para evitar congestión circulatoria durante una convocatoria mucho más intensa de lo normal.
Entre los aspirantes, la espera acumulada seguía muy presente. Nare Jied, alumno de 19 años de Mollerussa, explicó que ha tenido que aguardar cerca de cinco meses para examinarse.
"He tenido que esperar mucho para examinarme, cerca de cinco meses" - Nare Jied, alumno de Mollerussa
La demora también ha condicionado la planificación de otros alumnos que aprobaron el teórico hace meses y han tenido que ajustar prácticas y disponibilidad hasta encontrar plaza para el examen práctico.
Nil Solé, de 18 años y vecino de Bellvís, acudió a la convocatoria después de haber aprobado el teórico con 17 años y de cumplir la mayoría de edad el día 6. Llegó al examen con ocho o nueve prácticas y con una sesión previa el mismo día.
"Aprobé el teórico con 17 años. Acabo de cumplir los 18 el día 6. Cuando la profesora me dijo que ya podía hacerlo, me lancé, porque solo he hecho ocho o nueve prácticas. A ver qué tal. Hay nervios. También hice una práctica antes del examen y parecía que no sabía conducir. Pero le dije a la profesora que, si ella me veía preparado, quién soy yo para llevarle la contraria" - Nil Solé, alumno de Bellvís
La convocatoria redujo parte del tapón, pero obligó a desplazamientos de hasta una hora y media
La concentración de todas las pruebas en Lleida también provocó críticas entre alumnos de otras localidades. Aspirantes de municipios como Solsona tuvieron que desplazarse alrededor de una hora y media hasta la capital provincial para poder examinarse.
La centralización generó quejas, aunque las autoescuelas dieron por buena la experiencia por el volumen de pruebas completadas en una sola jornada. Raül Viladrich, presidente de la Federació d'Autoescoles de Catalunya, sostuvo que la medida pudo organizarse mejor, pero valoró que ayudó a aliviar el bloqueo.
"Se podría haber hecho mejor, pero bienvenidas sean todas las ideas para aliviar este tapón. La jornada se ha desarrollado con normalidad, bien organizada y con las escuelas examinando. Nada que objetar" - Raül Viladrich, presidente de la Federació d'Autoescoles de Catalunya
Tras el balance positivo de la jornada, la DGT ha confirmado que extenderá la experiencia a otras ciudades españolas. En Lleida, sin embargo, la lista de espera sigue por encima de los 4.000 alumnos pendientes de realizar el examen práctico.